CELIDA CAMACHO

¿Cómo disculparme con la vida?  Disculparme por todos esos momentos que deje escapar, buenos o malos, que al fin de cuentas no dejan de ser escenas de cada uno de mis días, escenas de una película que lleva como nombre “mi vida” de la cual yo soy la protagonista y directora.

De esos momentos que no disfrute por pensar en las consecuencias, por miedo al qué dirán o temor a fracasar. Discúlpame por todos esos errores que cometí, de los cuales no aprendí la lección e ignore la sabiduría que estos me estaban regalando.

Es por eso que exclamo un perdón a cada uno de esos  días de mi vida a los que no les regale una sonrisa y al contrario, les ofrecí llanto y quejas. Perdón a esos días a los que no les tome importancia a las verdaderas cosas valiosas de mi vida…

Querida vida te debo tanto y me quejo tanto… y es que a veces se nos pasan los días y la vida quejándonos por todas esas cosas que no tenemos y no agradecemos el que me regales un día más.

Quisiera y deseo tanto ser feliz que en mi camino no he notado, querida vida, que solo me has preparado para que el día que logre entender el verdadero significado de ser feliz aprenda a disfrutarlo y a agradecerlo; y es que vida, he ignorado que quizás la felicidad la encuentre en el camino y no precisamente en la meta. Te he reclamado tanto querida vida, que no vi cuanto me has enseñado.

Es por eso, que desde hoy decido dejar de exigirte lo que por el momento no me puedes dar, te dejo de criticar por lo que me quitaste o negaste, pero sobre todo, dejo de reclamar por todas esas cosas que no me has dado y es que soy consciente que sin mi esfuerzo, tu no podrías obsequiarme alegrías en mi vida, en mis días… ¡en mi película! porque el trabajo es solo mío, no del destino y mucho menos de la suerte. Porque mi felicidad es únicamente compromiso mío y de nadie más.

Al contrario querida vida, te agradezco por lo que tengo, empezando por este nuevo día, porque mientras mis ojos sigan viendo el sol, mis oídos sigan escuchando la voz de las personas verdaderamente importante en mi vida, mientras mis labios sigan manteniendo conversaciones con personas sabias las cuales yo he elegido su permanencia en mi película,  sabré que tengo nuevas cosas que aprender y  conocer, sabré que aún hay oportunidad de alejarme de esas situaciones que no me convienen, oportunidad de enamorarme, de reconocer a mis verdaderos amigos, de hacer aquello que algún día no me atreví, así que vida…  mil gracias por lo que tengo, por lo que me quitaste, por lo que no me has dado, porque no me toca, no me conviene, o porque aún no es momento, aunque hoy no lo pueda entender.

Y es que solo una cosa he de pedirte querida vida: buenas personas y buenos momentos, aunque para merecerlas… antes tenga que aprender un millón de experiencias.