Celida Camacho

En la vida existe algo que siempre deja huella en nosotros, algo que por más que lo intente nunca lograre cambiar. A ese algo le debo tanto, que siento quererlo y en ocasiones siento odiarlo. Te hablo a ti: PASADO

A ti pasado, mi más sabio amigo. A ti, que solo me dejaste experiencias; buenas o malas… pero experiencias al fin. A ti, del que tanto huyo y a la vez tanto extraño. A ti pasado ¡GRACIAS!

Gracias por estar ahí para recordarme quien soy y de dónde vengo. Gracias por ser sinónimo de momentos malos que deje atrás y también de momentos buenos que llevo en mi memoria. Pero sobre todo, gracias por hacerme millonario y merecedor de esa inmensa fortuna que me heredaste, llena de experiencia y sabiduría.

A ti pasado, gracias infinitas. Gracias y adiós; adiós porque aunque me gustaría quedarme a tu lado, no puedo cargar con tanto equipaje. Te dejo, porque tu ya fuiste y yo soy, y quedarme a tu lado solo aumentaría el equipaje que en mi vida ya no puedo cargar. Y es que permanecer contigo solo le complica el viaje a mi presente y a mi futuro.

Adiós compañero fiel. Me quedo con la experiencia de los malos momentos y la felicidad de los buenos ratos. Prometo no olvidarte y recordarte de vez en cuando… te dejo porque mi vida será más fácil si suelto todo el peso que provocas en mí.

Adiós te digo a ti… pasado