ANÓNIMO

Soy un caos; hay días en los que todo carece de sentido y otros en los que creo tener todo resuelto; pasa en ocasiones que es muy difícil expresar cómo me siento ya que yo no vivo: yo ardo, yo no lloro: yo lluevo, yo no escribo: yo convierto mi sangre en tinta y así todo el tiempo…

Hay días en los que me escondo detrás de mis libros para huir de mi propia realidad, al apagar el ruido de afuera y encender la música que tengo dentro; me gusta soñar despierta sobre la niña que algún día vivió dentro de mí: llena de confianza y de sueños, esa niña tan fuerte que cuando el mundo se le caía encima ella sonreía y un ´´estoy bien´´ repetía, esa persona con paciencia que sabía que existen años que hacen las preguntas y otros que dan las respuestas; alguien a quién le gustaba arreglar personas rotas y gracias a eso aprendió a dejar huella, no cicatrices. Me acuerdo con una gran nostalgia de esa niña y cada vez que lo hago le prometo: sé que algún día todo lo que lloraste, se te multiplicará en sonrisas… Tal vez en un futuro recuerde mi yo del presente y piense sobre el gran parecido que tengo con la Luna: jamás ha aprendido a amar su propia luz.