ERIKA RODRÍGUEZ

En el fondo sabía que algo no andaba bien, comencé a preguntarme ¿Por qué no podía dormir? ¿Por qué no me daban miedo algunas cosas o personas? Era extremista con mis pensamientos y mis sentimientos, mis actos impulsivos me ponían en situaciones peligrosas o impensables como; en un arrebato dejar mi casa, azotar puertas, aventar cosas, después sentirme terrible por lo que hice y deprimirme al punto de desear morir. 

Comenzaron los ataques de pánico,  insomnio y desorden alimenticio, todo en mí se alteró. No era una simple depresión, había algo más pero no sabía qué era.

Los psiquiatras estiman que el 7% de la población adulta tiene TLP (trastorno límite de la personalidad). Ocho de cada diez personas diagnosticadas son mujeres y tienen entre 25 y 40 años.

Una tarde comenzó a faltarme aire, no podía respirar, fui corriendo al médico pensando que era resultado de mi mal hábito del cigarro, al verme la respuesta de la doctora fue, “necesitas ir con un especialista de la salud mental, lo que tú tienes es un ataque de ansiedad con pánico y el psiquiatra o psicólogo puede encontrar la raíz del problema”.

 

Me sentía tan mal y tan desesperada que por un momento quise saltar de un puente,  pero algo me detuvo. Esto me hizo actuar en urgencia y decirle a mi mamá “me siento mal y necesito tu ayuda”.

 

Al siguiente día fuimos a un hospital  y los doctores determinaron que era necesario permanecer internada. Allí me hicieron una serie de estudios, exámenes, preguntas, terapias, estudiaron mi conducta y me medicaron hasta determinar el diagnóstico que fue Trastorno Límite de la Personalidad. 

 

Fue impactante para mi pero también un gran alivio pues lo que sentía tenía nombre y tratamiento, lo que llevaba acosándome por años, tenía la posibilidad de ser tratado. 

 

Ahora solo era cuestión de tiempo, constancia y dinero para poder mantener una estabilidad.

Algunos famosos con TLP son:

  • Angelina Jolie
  • Lady Di
  • Zelda Fitzgerald
  • Marilyn Monroe
  • Jim Carrey
  • Ben Stiller
  • Kurt Cobian

Como se puede ver, el trastorno límite de la personalidad es más común de lo que creemos y con su debido tratamiento no será difícil controlarlo y aprender a vivir con Mr. Borderline.

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