ANA FUENTES

Recientemente se festejó entre los musulmanes el Eid al Adha, una de las fiestas más importantes para los musulmanes, 21-23 de Agosto de 2018. Durante esta fiesta se conmemora la alianza de Dios mediante el sacrificio de un animal y un comidón familiar de festejo y es cuando se hace la peregrinación ritual a la Mecca. Se puede hacer en cualquier época del año y entonces se llama Umra. Si se hace en las fiestas, se llama Hajj y es cuando se hacía tradicionalmente. Ahora, por cuestión logística, por el hecho de que los creyentes son tantos que si se decidieran a ir todos no habría manera de que pudieran estar en la Mecca con comodidad y seguridad, la peregrinación se restringe a cierto número de personas, y los lugares se dan preferentemente a gente mayor. Te cuento con calmita y sin ningún orden en particular.

El Islam tiene cinco pilares o cinco principales obligaciones con las que  todo devoto debe cumplir en la medida de lo posible, algo así como los mandamientos, haz de cuenta. Si es que hay un orden, seguramente no lo ennumero correctamente o sea que no te fijes mucho.

El primero es someterse a Dios o admitir que Dios es completamente superior al ser humano y rendirse ante su grandeza, eso es lo que significa Islam, sumisión, y la principal premisa de la religión, con la que empiezan todas las oraciones es Allah Akbar, es decir, Dios es Grande.

El segundo es la caridad. Entre los musulmanes no es broma esto de compartir de lo que tienes a los menos afortunados. La gente da siempre, hay lineamientos muy específicos de si tienes más de equis, debes dar tanto, que si matas un animal para la fiesta, lo debes repartir de cierta manera, entre gente que conoces y gente que no conoces o que no son tus amigos para nada, que si hiciste alguna perrería o cometiste alguna falta, la puedes expiar sirviendo a los demás en especie, dando de comer a equis número de personas hambrientas o necesitadas, en tiempos antiguos liberando esclavos. La verdad de las cosas, es que por lo menos en Jordania, el sistema funciona increíblemente bien. Siendo que hay mucha gente que no tiene mucho, no hay nadie que no tenga nada, pues todos comparten. Aún siendo Jordania un país en el que la población de refugiados dobla la población original, nadie se muere de hambre ni pasa frío, pues siempre alguien les da lo que no les sobra, pero de alguna manera, se organizan para compartir.

El tercero es rezar cinco veces al día, para nunca perder la mira y el objetivo. Tocar base con Dios seguido para mantenerse en la dirección correcta y recordar para qué viven.

El cuarto es el ayuno que los musulmanes practican durante el Ramadán. Un mes completo no comen en las horas en que no hay luna. No comen, no beben, no toman nada por vía oral, no tienen relaciones sexuales. Todo ello con el objeto de templar la voluntad y hacer penitencia por aquellos que no tienen y valorar la bendición que es poder mitigar tu sed y tu hambre cuando quieras por gracia de Dios. Si alguien rompe el ayuno, lo repone otro día y “paga” su deuda alimentando a los hambrientos. La gente muy piadosa extiende el ayuno seis días más y conozco gente que ayuna dos días a la semana todo el año, ya se les hizo vicio.

El quinto pilar, que es al que iba desde el principio de este escrito es que todo musulmán sano y con posibilidad de hacerlo, debe de al menos una vez en la vida ir a la Mecca y la Medina a visitar los lugares más sagrados del Islam. Con la posibilidad se habla de posibilidad económica y en esto las indicaciones religiosas son muy específicas. No deben endeudarse por ningún motivo para cumplir con esta obligación. Si el hacer la peregrinación va a representar un peso económico para la familia, quedan dispensados. Tradicionalmente esto se hacía en la época del Eid al Adha y todavía se hace en números impresionantes en esta época, pero por limitaciones de espacio se da preferencia a personas mayores de 65 años, pues a lo mejor no tienen tantos años para hacerla después, y a ciudadanos Sauditas (pues son los dueños del balón, como quién dice, ya que Mecca y Medina están en territorio Saudi desde después de la primera guerra mundial cuando se repartieron los territorios árabes, antes estaban bajo la custodia de la familia Hashemita, actuales monarcas de Jordania). El turismo religioso es un ingreso importante para Arabia Saudita, además obviamente de su petróleo, pero el que los millones de musulmanes del mundo vayan de visita con gran regocijo, no es baba de perico. Además ya que van, no solo van a los lugares sagrados, aprovechan para ir a Ryad, hacer algunas compritas, ir a Jedda a la playa, pues en general vienen de puro país desértico…

Si la peregrinación se hace en la época del Eid al Adha, ocho semanas después del final del Ramadán y el otro Eid,  se llama Hajj, como ya dije y así se le llama también al peregrino, Hajj o Hajji. Las personas que hacen la peregrinación en esta época visten una túnica blanca tipo toga cruzada sobre un hombro y un gorrito tipo solideo o kippa blanco (que muchos portan después siempre como símbolo orgulloso de que ya cumplieron con la peregrinación). Van el día previo al Eid y se paran en el monte Arafa, frente a la Mecca y ahí cantan alabanzas a Dios. Según la historia, en este monte era donde el profeta Ibrahim (Abraham para nosotros) iba a sacrificar a su hijo a petición de Dios como prueba de su fe. Al día siguiente entran a la gran mezquita de la Mecca donde está la Kasbá, la piedra negra del sacrificio que es lo más sagrado para el Islam y rezan caminando alrededor de la Kasbá. Luego van a la Medina, donde Mahoma huyó cuando las cosas se le pusieron difíciles en Mecca cuando empezó a proclamar el Islam y donde están enterrados sus restos y así termina la peregrinación.

Aquí en Jordania, la gente que va, tanto a Hajj como a Umra puede ir en avión si tiene dinero, o si quiere que le salga más barato va en camión. Hay agencias de viajes que se dedican exclusivamente a organizar estos viajes religiosos.  Arabia Saudita está al lado de Jordania, pero es bastante grande y se hacen unas 30 horas en camión. Hay un lugar en especial donde paran los camiones cerca de Ma’an donde se cruza la frontera para ir a la Mecca. La frontera con Arabia Saudita es grande, pero para la peregrinación se cruza por ahí. En ese sitio,  hay un parador especial con tiendas, baños y varias cosas para los peregrinos y claro, senda foto del rey con su traje de peregrino, como se acostumbra aquí, tenerlo con la foto del traje de carácter particular para cada actividad en cada sitio, entonces ahí lo tenemos semi-despechugado con túnica bíblica y toda la cosa, para que la gente vea que es como todos.

Hay una línea de tren que atraviesa Jordania construida por los turcos cuando fueron los patrones de esta zona, precisamente para transportar pasajeros hacia la Mecca. Ya no se usa para eso, ya quedó chico el sistema y poco eficiente, ahora se usa para transportar minerales y un pequeño tramo se usa para que los turistas den la vuelta en el desierto si quieren.

Para la gente que no va al Hajj, durante las fiestas hay rezos en la mezquita cinco veces al día, como siempre, pero un poco distintos que los de todos los días, los cantos de alabanza son más jubilosos desde el primer día hasta el último, se dice el AllahAkbar de manera rítmica muchas veces seguidas sin parar y suena distinto, no se como explicarlo, como campanas de boda de pueblo.

A los lugares sagrados solamente pueden ir los creyentes o sea que sobre esto seguiré reportando de segunda mano, porque no voy  a ir. Ummi va a cada rato de Umra, le encanta irse con sus amigas y con la cosa de que es una onda religiosa, siente que tiene chance de salir de viaje y despejarse un poco. Me trata de convencer porque siente que así mata dos pájaros de un tiro, me invita a un plan que ella considera buenazo y sirve que me hace mano de cochino para ver si me convierto al Islam. No se va a poder. Yo creo que me voy a quedar hereje. Cuando vaya Alarís, que el sea mis ojos y nos cuente la versión oficial.

Salam y Eid Mubarak!