Alejandra Déciga Martín del Campo.

Deja que las cosas se rompan, deja de esforzarte por mantenerlas pegadas.

Deja que la gente se enoje, que te critiquen o que hablen,  su reacción no es tu problema.

Deja que todo se derrumbe y no te preocupes por el después. ¿A dónde irás?  ¿Qué harás? te prometo que nadie se quedó sin refugio o camino para siempre.

 Recuerda  que todo lo que está destinado a irse se irá de todos modos, por más que lo postergues.

Lo que tenga que quedarse, seguirá siendo, una y otra vez hasta que lo tomes en tus manos y saltes para intentarlo.

Demasiado esfuerzo, nunca es buena señal, demasiado esfuerzo es signo de conflicto con el universo, ya sea en relaciones, trabajo, casa, amigos y grandes amores.

Entrega todo a Dios, cosecha cuanto puedas, riega y ora; pero luego deja que florezca lo que deba de florecer y que las hojas secas se caigan.

Lo que se va, siempre deja espacio para algo nuevo, son las leyes universales.

Nunca pienses que ya no hay nada bueno o nuevo para ti, sólo tienes que dejar de contener lo que hay que dejar ir, perder el miedo y convertirte en un papalote que volará alto.

Solo cuando tu viaje termine, entonces terminarán las posibilidades, pero hasta ese momento, deja que todo se derrumbe, deja ir y déjalo ser también.

También recuerda que entregarse es un arte, dar puede ser algo sencillo. Pero entregarte duele, dejas parte de tu vida en los momentos que te entregas, ocupas tiempo que jamás regresará, para dejar huella en alguien más. Y esa huella no es para sentirte mejor tú. Es sólo porque si no la dejas ¿A qué viniste al mundo?.

Todos vinimos a aprender, crecer y a pasar nuestra esencia a otros. Si no lo hacemos, no tiene sentido nuestra existencia.

Lo más complicado de dar, es eso tu esencia, tu vulnerabilidad, tus sueños, tus errores y tus aciertos.

Dar es sencillo cuando algo te sobra pero cuando das lo que jamás vas a reemplazar, o lo que verdaderamente te representa cómo el ser único y especial que eres, no sólo cambia a otros,  sino que también te cambia a ti por completo.

Así que recuerda no desperdiciar el tiempo, arriésgate y no pierdas las oportunidades, pues hoy están, pero mañana, todo puede cambiar.