JOAQUINA ALDRETE NORIEGA

Decidí ser feliz porque me vi en el espejo y me di cuenta que no me reconocía, que me había dejado  vencer por una caída, me perdí en un punto del camino y no estaba cómoda con lo que veía y sentía.

Me encontré de nuevo cuando puse el corazón en lo que me apasiona y en ese momento todo tuvo sentido, encontré la pieza de mi que creía perdida y la acomode en el rompecabezas de mi vida.

Fue justamente en ese momento  que entendí que  uno no puede quedarse en un lugar que resta más de lo que suma, donde  uno está clavado al  piso no puede echar raíces y dejarse nutrir para crecer como un árbol.

Decidí ser feliz  cuando deje de preocuparme por el qué dirán, por que nadie tiene derecho de juzgar mis decisiones por que yo soy la que lleva las riendas de mi vida, cuando entendí que era momento de dejar de culpar a los demás, de poner pretextos solo para excusar el por que  seguía estancada en unas arenas movedizas que no me dejaban avanzar,

Decidí ser feliz en el que era momento de agarrar al toro por  los cuernos por que yo soy la única que tiene la capacidad de decidir sobre mi vida y di un paso fuera de mi zona de confort, empecé a escuchar la voz de mi corazón en  vez de las voces de las personas que preferían juzgarme por dejar todo por cumplir mis sueños.

Decidí ser feliz después de enfrente al miedo a fracaso y a la angustia para poder dejar de lado mi obsesión por la perfección y mi  esfuerzo por llenarle el ojo a los demás para  llenar los míos de alegrías y triunfos.

Decidí ser feliz  cuando asumí que la vida no es fácil,  pero que las cosas se van dando en el momento perfecto,  sin necesitada de apurarse y que va a pasar lo que tenga que pasar.

Decidir ser feliz suena a una decisión fácil, pero es complicado dejar el pasado y las cosas que nos atoran a el, y enfocarse en lo que viene, es cundo te dices a ti mismo a mirar para adelante por que lo de atrás que dolió, atrás se quedó, porque aprendí que cuando una persona sabe hacia donde va, el mundo entero se aparta de su paso y las cosas se van acomodando en el camino.

Por que cuando uno se deja de preocupar de cosas insignificanticas,  enfoca su energía en lo positivo y en lo bueno que ofrece la vida.

Decidí ser feliz porque es mi momento, porque  llevo toda mi vida soñando y llegó el momento de  hacer esos sueños realidad, porque la vida es mía,  mis errores los asumo yo, mis experiencias las vivo yo,  yo decido hoy ignorar las críticas destructivas las  y aprender de las constructivas, y  aprender a vivir mi vida de la forma en la que yo quiero.