Por: Angeles Marcos

¿Alguna vez has recibido algún comentario sobre ti, que te ha herido?

Si tu respuesta fue SI, la siguiente pregunta es:

¿Alguna vez has dado un comentario, sin importar cómo se vaya a sentir la persona que lo está recibiendo?

Si tu respuesta también es SI, creo que todos hemos estado en ambas partes de esta moneda llamada “libre expresión”.

Creo que la mayoría de veces confundimos este concepto, ya que creemos que es solo nuestra opinión, y nos excusamos diciendo o escribiendo “No Hate”, cuando sabemos que claramente si es hate. Es como si te dijeran, “Sin ofender, pero eres la chica más tonta que he conocido”. Y aunque digan que es sin el afán de ofender, claro que son palabras que te hacen sentir mal.

Siempre, tanto en las redes sociales como en la vida real, deberíamos pensar lo que decimos y como lo decimos. Sí esa persona, a la que le vamos a decir algo, puede arreglarlo en 5 segundos, y es que ya sea que tenga la blusa un poco entre abierta, alguna mancha de labial en el diente o el cierre de los jeans abajo, adelante, díselo. Pero si es algo que tú estás viendo que no puede solucionar en 5 segundos, no lo digas, lo más seguro es que esa persona ya lo sepa.

Y es que hay una delgada línea entre ser libres de pensar lo que tú quieras y el hecho de que sea correcto decirlo, muchas veces no sabemos lo que está pasando con esa persona, ya que es como nosotros, tiene días buenos, días malos e incluso, muchas veces no conocemos el esfuerzo que hace, quizás para ponerse alguna prenda o maquillarse de alguna manera, y nosotros no somos nadie para decirle que usar o como lucir, ya que tampoco sabemos como nuestro comentario va afectar a esa persona, por lo que algunas cosas son mejores guardándolas para nosotros mismos, aunque seamos muy libres de expresarnos como queramos.

Debemos dejar de normalizar el “Hate”, tanto en redes sociales como en la vida real, y dejar de excusarnos diciendo que es nuestra opinión, recuerda que dar odio a los demás solo te va a causar más odio.