ANÓNIMO

Para esa niña que dejó de soñar, no por voluntad propia si no porque de alguna forma u otra le fueron arrebatadas sus más grandes aspiraciones:

Los malos ratos pasaron por su vida al igual que un tornado llevándose consigo sus sueños, dejándola pensativa; preguntándose si realmente algún día tuvieron dueño. Para esa niña confusa un mensaje de esperanza se queda impreso en esta carta; no pierdas nunca la fe, no te preocupes por un pasado que no tiene futuro. Llegará el día en el que ese brillo de tus ojos tan especial regresará, lo juro. Te vas a dar cuenta de lo valiosa que eres, de la suerte que tienes y de que tú eres la verdadera prueba que las cosas más hermosas pueden nacer hasta en los lugares más obscuros; te lo digo yo que te observo desde el futuro…