En este momento que empieza un nuevo capítulo de tu vida, se cierra una puerta pero se abren diferentes salidas. Tal vez ese nudo que sientes en el estómago significa que estás cambiando, creciendo, dejando la rutina. Y es en este preciso instante en el que te preguntas: ¿Estoy viviendo o solo existiendo? Y te das cuenta que es de valientes sentir como tú sientes, extrañar desde las entrañas, amar, reír, llorar, gozar con todas tus ganas…

Para saber certeramente que es lo que quieres primero debes descubrir y explorar nuevas cosas, caerte, levantarte y volverte a caer para así aprender: aprender lo increíble que es la vida y el universo de posibilidades que existen en ella; me quedo con una gran lección de las estrellas fugaces: son tan bonitas pero le tienen tanto miedo a brillar que cruzan el cielo huyendo hacia un lugar en donde nadie las pueda admirar.