ANA FUENTES

Por suerte en mi México existe gran conciencia acerca de la importancia de la autoexploración y la necesidad de checarse frecuentemente para la detección oportuna del cáncer de mama.  Desafortunadamente no hay un 100% de detección y aun habiendo diagnóstico, no hay un 100% de efectividad de tratamiento, ya que hay muchos tipos diferentes de esta méndiga enfermedad y cada organismo responde diferente. Se ha avanzado muchísimo, el porcentaje de finales felices es muchísimo mayor que hace años, la calidad de vida de la gente que padece y sobrevive al cáncer de mama también ha avanzado de manera impresionante, pero todavía nos falta. Hay controversia acerca de si debes o no hacerte una mamografía cada año, que si tanta radiación a la larga sale peor, que si tener implantes puede esconder o resaltar un cáncer, que si…… La cosa es que nadie te conoce mejor que tu, si te sientes cualquier cosa diferente, investígala y ve con un doctor que te sepa decir exactamente que es hasta que estés tranquila. Si vas con uno y te dice “A mi no me preocupa”, pero a ti sí, házte caso, pide una segunda opinión. No pierdes nada más que a lo mejor un rato y el precio de la consulta y puedes ganar mucho.  Ponte una fecha. Yo me pongo el mes de mi cumpleaños y hacerme un chequeo es mi regalo a mi misma, me hago mi “alineación y balanceo” todos los años y ya me quedo tranquila. Se de unas amigas que hicieron como una “fiesta de primas” para irse a hacer todas juntas los análisis, ya que a una parienta viejita le habían encontrado cáncer, y qué feliz que lo hicieron, porque si salió una positiva y hoy, está perfecta.

Tengo una amiga médico que me platicó una vez que le llegó una paciente viejita en un pueblo porque le supuraba “una bola negra” que tenía en el pecho desde hacía mucho tiempo, y ya olía feo. Tenía un tumor hacía tiempo y no se lo hizo ver hasta que olía mal, porque no le iba andar enseñando las chichis a nadie. Eso está fatal.

Hace muchos años el diagnóstico era como una sentencia, porque el tratamiento era espantoso, si sobrevivías era con una calidad de vida tan mala que igual y no valía la pena- no es cotorreo, las mastectomías eran tan radicales que muchas veces implicaban amputar brazo, hombro, clavícula y costillas, mas radiación y quimio tan agresivas que las secuelas eran terribles- pero hoy en día, la ciencia ha avanzado tanto que en la mayoría de los casos, la cosa es mucho más feliz.

Aquí en los países árabes, por supuesto, con lo tabú que es hablar del cuerpo, de las zonas erógenas y demás, hablar de explorarse el pecho, ni de relajo, no hay las campañas publicitarias que hay en México y por supuesto, la gente no es tan diligente en sus chequeos. Hace unos días, a una de mis cuñadas le tomaron una biopsia de un tumor en un pecho, que tenía hace muchos años, y ella pensaba que era normal. Neta. Un tumor normal.  Ella tiene artritis reumatoide y lo está pasando muy mal, y gracias a eso, fue a dar con varios especialistas que en algún análisis le vieron algo raro y la revisaron más a fondo. Le encontraron el tumor, y consideraron que no era oportuno alarmarla, por lo que en vez de hablar con ella, hablaron con su hermano y su cuñado. En serio. Y le dieron cita para hacerle una biopsia, no se que le habrán dicho que le iban a hacer si no le dijeron nada. A ver ahora que cosa resulta. Se me hace que ya que de todas maneras se me considera parienta cercana del demonio, le voy a decir a Umm Karam que a ver si vamos dando un taller sobre autoexploración a las mujeres sirias y a las mujeres del pueblo que hacen manualidades con ellas, para crear un poquito de conciencia, para en la medida de lo posible, evitar que pasen estas cosas. Después de la famosa biopsia, se atravesaron las fiestas del Islam y han pasado varias semanas y de los resultados ni sus luces, o bien se los dieron otra vez a algún pariente hombre, para no alarmar a la susodicha y entonces nadie sabía nada.

Por fín llegó el resultado. Que es benigno, pero que igual hay que quitarlo y le van a programar la cirugía.

En Amman, en hospitales privados si hay medicina moderna, hay clínicas de la mujer con aparatología moderna para detección y tratamiento de cáncer de mama y cérvix y tienen como anexo clínicas de cirugía cosmética, reconstructiva y por “sport”, como no. A estas clínicas van las mujeres jordanas de dinero y vienen mujeres de otros países cercanos a tratarse también porque son muy buenas, pero la mayoría de la población vive enterrada en una serie de tabúes y restricciones económicas e ideológicas que hacen que no les lleguen los avances de la medicina moderna y que cosas que pudieran bien ser evitables fácilmente se conviertan en historias de terror.

No es solo responsabilidad de los gobiernos crear conciencia. Como mujeres, seamos solidarias y compartamos los “tips” buenos con otras mujeres. Igual que les dices que marca de rimmel es la buena y dónde  venden el mejor pollo orgánico, platica con tus amigas acerca del papanicolau y la mamografía o el ultrasonido de mama, te cuestan lo mismo que dos salidas a comer y valen mucho más la pena. Digo yo.

Salam!