Por: Natalia Albin

 En Insurgentes Sur, René Lomelí está revisando todas las aplicaciones que tiene para invertir en nuevas empresas. En la Nápoles, Braulio Cárdenas está en junta con los otros co-fundadores de su compañía para tomar los siguientes pasos. En Polanco, Bruno Ramos dirige su empresa para crear la mejor experiencia de usuario en una app.

Emprender no es una labor posible sólo entre las montañas de Silicon Valley, San Francisco, mucho menos es exclusivo de graduados de Stanford. La idea de que las compañías Start Up en México no funcionan es un mito: el país es el área de juego de los emprendedores.

Quizá la idea de que sólo está de moda y de que es difícil emprender en México viene del mismo lugar: en Estados Unidos, Inglaterra y Alemania, las Start Ups llevan mucho más tiempo siendo viables.

“El ecosistema de emprendedores en México está muy verde todavía, apenas está creándose y echándose para adelante esta comunidad de Capital Privado y Start Ups”, cuenta Braulio Cárdenas, el co-fundador de Pinchef, una empresa de eCommerce que te lleva recetas listas para hacer a tu casa con los ingredientes perfectamente medidos.

Según la Secretaría de Economía, 98.8% de empresas mexicanas son pequeñas y medianas (PyME), y se crean alrededor de 35 mil nuevas empresas cada mes, de las cuales  6% están constituidas por jóvenes que tienen menos de 24 años. La economía mexicana se estancaría sin los emprendedores.

Silicon Valley se ha llenado de proyectos que se sesgan uno a otro, con un tipo de competencia que deja poco espacio al apoyo. México ha evitado esto. Irónicamente, la idea de que no hay emprendedores en el país, ha ocasionado que la gente busque nuevas ideas sin compararse con otros; abriendo su creatividad.

“Hoy Estados Unidos me parece que con ser un país primermundista hace que las oportunidades sean más limitadas que en Latinoamérica, hay más soluciones a los problemas ahí que acá. Eso vuelve a Latinoamérica un lugar muy atractivo para empezar a pensar en soluciones y al mismo tiempo que se conviertan en negocios interesantes que puedan tener un valor grande en un futuro no muy lejano”, dice René Lomelí, director de Operaciones en 500 Start Ups Latam, conglomerado que ha invertido más de 8 millones de dólares en compañías hispanohablantes.

500 Start Ups es la empresa más activa en el mundo en dar inversión semilla –la primera inversión que se da a una nueva empresa-.  Su sede de Latinoamérica está en México a cargo de cuatro personas: Santiago Zavala, Daphne Salinas, Dider Quiroz y René.

Entonces, ¿Por qué está de “moda” en México?

 “Creo que hoy en día es muy fácil abrir una empresa. Es algo que puedes hacer en línea, te registras y ya. Yo creo que la parte inicial está muy bien. No es tan complicado, nada más necesitas tener ganas y perseverancia”, me cuenta Bruno Ramos, director general de Swap, quien empezó su empresa hace dos años. Swap es “una aplicación para iOS y Android que se utiliza como una cartera de transferencias en la cual no se necesitan CLABES interbancarias ni números de cuenta”.

Su historia empezó casi al mismo tiempo que la de Pinchef, hace dos años y medio. Ambas empresas han seguido caminos similares. Swap tuvo su primera inversión con ángeles inversionistas –personas físicas que tienen el dinero para apoyar a nuevas empresas- y Pinchef por medio de una inversión friends & family.  La misma situación que muchísimas otras Start Ups en el país.

“Yo creo que es un tema de oportunidad lo que más es emocionante ahorita. Hay una facilidad con respecto a hace cinco o diez años de empezar una compañía. Cualquier persona en realidad puede tener acceso a esto, estamos hablando de que hoy existen herramientas y tecnología que nos permite empezar una compañía con una inversión muy chiquita”.

Hace diez años, o incluso cinco, no existía 500 Start Ups en México: tampoco existían las 485 incubadoras y aceleradoras. En una de las únicas aceleradoras que existía en el país en 2008, Endeavor, el número de emprendedores llegaba tan sólo a 48. En los últimos años, incluso empresas como MassChallenge, de las aceleradoras más importantes del mundo, han abierto oficinas en México.

Hoy se busca la carrera de emprendedor. Ocho de cada diez jóvenes mexicanos quieren crear su propia empresa. Entre pláticas de dificultades, Cárdenas dice que “desde que empezamos [Pinchef] para acá he visto mucha evolución y mucha mejoría en general. Cada vez hay más personas dispuestas y preparadas para hacerlo. Me alegra mucho ver que este ecosistema vaya para arriba”.

Del otro lado, el de los inversores, Lomelí entiende que es una época sumamente activa para el país, “definitivamente hay una cantidad gigantesca de personas que tienen un interés de hacer su propia compañía. Creo que hoy la gente si tiene una aspiración a un tipo de trabajo distinto al que de pronto otras generaciones tenían. Creo que hoy hay una generación con muchas ganas de cambiar la realidad en la que viven, con muchas ganas de tener un estilo de vida muy distinto”.

Lo difícil

Esto no quiere decir que de pronto todo sea fácil. Emprender sigue siendo una labor que para muchos parece casi imposible. Para Ramos, “es difícil tener que aprender en el camino. Tú quieres ir corriendo pero tienes que ir trotando porque no conoces la pista”, mientras que para Cárdenas “todo se vuelve más complejo cada vez de lo que piensas, siempre hay mas que hacerle”.

Esto es verdad en Silicon Valley, en Londres, en Berlín, en México y en todos los rincones del planeta. Emprender requiere dedicación, requiere de una empresa en la que valga la pena invertir y de una gran investigación. En México, quizá el reto más grande que no existe en países como Estados Unidos es “enfrentarse a una cultura que no está 100% acostumbrada a poner sus datos frente a una pantalla, los retos son de generar confianza y generar una marca que tenga presencia”, explica Lomelí.

La oportunidad

Bruno Ramos está seguro de que México “es un área de oportunidad para emprendedores [más grande que Silicon Valley]. Un mercado muy grande es difícil de atacar. Tú puedes decir que el mercado de tu producto es de 50 millones de personas pero cómo vas a llegar a ellos, es carísimo. Si tú tienes un producto que le sirve muy bien a 100 mil personas es mucho más fácil llegar a esas 100 mil personas, ya sabes dónde están, y ya las conoces”.  Esto en respuesta a que en Estados Unidos, los mercados se vuelven mas grandes por el hecho de que la mayoría de la población tiene acceso a un Smartphone y a Internet.

Hay mucho trabajo que hacer en cualquier Start Up, pero parece que México es el lugar para intentarlo. Retomando lo que platicaba Cárdenas sobre el ecosistema verde de México, todavía hay mucho que trabajar, pero también hay mucho que explorar, las oportunidades están llegando al país y los jóvenes las están tomando.

Como dice René Lomelí, quien conoce el ecosistema como pocos en el país, “allá afuera hay compañías que les está yendo bien y que han sido capaces. En 2016 vimos un montón de compañías levantando montos entre cinco y 15 millones de dólares. Esas son compañías que hablan muy bien del ecosistema, hablan muy bien de que las cosas están pasando, y ojalá pronto empecemos a escuchar de compañías que empiecen a levantar montos de entre 20 y 30 millones de dólares, que son cosas que ya están pasando aunque no sea información pública. Me parece que todo eso son indicadores de que en Latinoamérica va a pasar mucho más de eso”.