KARINA RAMÍREZ

Para mí, ir al cine es toda una experiencia, tengo que reconocer que nunca he ido sola al cine, prefiero ver una película sola en mi casa, ir al cine es una experiencia que definitivamente me gusta compartir.

Desde la selección de la película que vamos a ver, revisar la cartelera, ver las reseñas que hay sobre ellas, buscar un trailer o simplemente ver una película recomendada.

Algo que no puede faltar, es ¿Qué vamos a comer para disfrutar de la película? hoy en día hay cada vez más opciones en el menú de un cine, las palomitas ya no son el único alimento disponible y no se diga sobre el menú de las salas VIP, que además tienes todas las comodidades como si realmente estuvieras en tu casa.

Una vez que estoy dentro de la sala con todo mi kit preparado espero a que apaguen las luces y empiecen los cortos, no hay cosa que me guste más que ver los cortos, aunque me molesta mucho cuando los veo y siento que ya me contaron toda la película en 2 minutos, pero es ahí cuando realmente puedo empezar a disfrutar de mi cena, con las luces apagadas y con la pantalla encendida.

Me encanta cuando veo una comedia, porque todo el cine se ríe o hay una que otra carcajada que contagia la risa de más de uno, si es un drama, unos comparten sus lagrimas o de nuevo, una carcajada que se puede escuchar a lo lejos si hay un llanto descontrolado, un thriller, suspenso o terror, más de uno brinca de su asiento o grita por un susto. Lo que se convierte en una experiencia colectiva.

Algo que me parece muy molesto y poco consciente, es la gente que empieza a hablar durante una película, interrumpiendo todo cuando estás completamente sumergido en la historia; contestan el teléfono o si es la segunda vez que la han visto, comentan sobre lo que irá pasando. Porque al final del día, entrar a una sala de cine, es eso,  una experiencia colectiva.

Pero qué pasa cuando la película que estás viendo no es lo que esperabas y el aburrimiento es más grande que tener 5 años y estar en misa. Siempre es un volado, pero el no tener expectativa y no saber realmente lo que vas a ver y si lo vas a disfrutar, es lo que más me gusta. Muy pocas veces pido muchas opiniones sobre las películas, ya que la opinión de alguien puede arruinar la sorpresa.

Al final del día ir al cine debe de ser algo que se disfrute, no importa si vas solo o acompañado, la idea es desconectarte por unas horas de lo cotidiano y adentrarse en otra historia.