ANA M. FUENTES

María, la mujer que tuvo la idea de generar este espacio creativo, me platicó que iba a ser para mujeres, con énfasis en el empoderamiento y tal. Eso me puso a pensar en la percepción que se tiene de la mujer en el mundo en general y en la cultura en la que actualmente vivo.

Cuando dije que me pensaba quedar en Jordania, al menos un tiempo, a mi papá casi le da un ataque por múltiples razones. Una de ellas, la expresó diciendo, “Que pena que vivas en donde a las mujeres se las trata como ciudadanos de segunda clase!”. Esta idea es muy común en gente que no conoce, de hecho yo lo mismo pensaba de lejos, pero, como todo, la realidad es mucho más compleja que un simple blanco o negro.

Las mujeres aquí son las reinas de su casa. Mandan dentro de la casa sin duda. Deciden y disponen acerca del gasto, del manejo del día a día, de los hijos y no tienen empacho ninguno en despertar a un hijo o un marido o un hermano y mandarlo a la tienda a comprar algo, porque, obviamente, les da pereza ponerse toda la vestimenta para salir a comprar huevo, mejor mandan a alguien. Muchas mujeres trabajan, estudian, son dueñas de su tiempo, de su vida, pero viven dentro de una sociedad muy tradicional en la que les importa mucho lo que diga la gente. Esto no solo en caso de las mujeres. La sociedad aquí así es. Les encanta hablar y a la gente le importa mucho lo que digan los demás, entonces, el ir en contra de las tradiciones, es a veces difícil.

Las mujeres tienen derecho a votar, a trabajar, a ocupar cargos políticos, a tener su propio dinero- si bien hay cuentas de banco especiales para mujeres en las que te dicen que no necesitas salir de tu casa y te tratan como tarada, o puedes tener una cuenta igual a la de cualquier Mustafá-, pueden manejar, pueden estudiar y ejercer su profesión. Los contratos matrimoniales estipulan una dote, que contrario a lo que yo creía, en este caso, no es lo que ella aporta al matrimonio, si no, lo que se le garantiza a ella en caso de que el matrimonio termine. Es una cantidad que se puede depositar en el juzgado al momento de la firma del contrato para su salvaguarda, o bien se puede diferir, pero que el hombre se compromete a pagar a la mujer, en caso de que se separen y ella puede pedir la cantidad que quiera.

En la práctica, en los lugares y las familias muy tradicionales, se las cuida de modo un poco paternalista y excesivo y por lo tanto, muchas mujeres se portan como los animalitos que están acostumbrados a vivir enjaulados y que cuando les abres la jaula, ya no salen, porque no saben que existe la posibilidad. He visto chavas que nunca salen solas, no van ni a la tienda a comprar unos Kótex, prefieren que vaya un pariente hombre, aunque la tienda esté cruzando la calle. Hay actividades que de forma implícita se consideran “poco propias” para mujeres, por ejemplo, andar en bici, o jugar futbol. En las ciudades, poco a poco esto está cambiando, pero en los pueblos, simplemente no se hace. Amman tiene equipos de fut de niñas y yo me muevo en bici a todos lados y no soy la única.

En general, dentro de las casas familiares, las hermanas y madres atienden a los hermanos y padres, los menores a los mayores, por un sistema de jerarquía preestablecido que nadie cuestiona y que así es.

Tengo amigas que trabajan en Bancos, aunque tienen varios niños chicos y los dejan en guarderías, tengo otra amiga soltera que es directora de ventas de una compañía transnacional de cosméticos y es muy fregona en lo que hace, tengo otra amiga que era enfermera y cuando tuvo niños cambió su chamba por una de escritorio en el Seguro Social para no tener que tener turnos de noche, aunque el marido la ayuda con las niña Otra de mis amigas me platicó con lágrimas en los ojos que ella estudió diseño pero que cuando se casó su marido le dijo que no quería que trabajara y que ella le hizo caso, taruga. Una amiga que admiro muchísimo se llama Kauthar. Tiene cincuenta y tantos años. Se debe de haber casado hecha una escuincla porque tiene ocho hijos y sus hijas grandes tendrán como treinta y cinco. Su marido, un Patán, con P, de Porfa Partanle las Piernas a Palos. Una joyita. Se cree cosido a mano, es un vagazo y siempre anda diciendo que se va a conseguir otra esposa más joven. Había de darse de santos con la que tiene, méndigo viejo. Pues total, que esta mujer cocina como diosa, sacó adelante a los ocho hijos, baila en cuanto puede, es alegre y jacarandosa, magnifica madre, amiga, una abuelaza, y un día decidió que le hubiera encantado estudiar y que ahora que sus hijos ya crecieron era cuando. Pues se metió a la universidad a estudiar Ciencias del Deporte, especializándose en natación y acaba de terminar su licenciatura. Estudiando tres días a la semana y trabajando en una alberca como salvavidas y maestra de natación otros tres días a la semana. ¿Qué tal?En muchas familias de clase media, a las mujeres se les da mas oportunidad de estudiar que a los hombres, aunque sea por buscarles un mejor partido para casarse. Como para que su “currículum” suene mejor y tengan más prospectos. Los hijos, que se busquen la vida como puedan. Siempre está el ejército como opción. Ya lo que cada quién haga con esa oportunidad es asunto suyo. Así, conozco mujeres que fueron a la universidad literal MMC a estudiar algo que nunca usaron- que mejor le hubieran dado chance al hermano de hacerse ingeniero o algo así porque además los maridos que tienen están dos-dos-y otras que en cambio se hicieron con buenas profesiones, que ejercen ya sea casadas, o de manera independiente.

Estando aquí tuve un accidente tonto en una alberca y necesité de urgencia un dentista. Busqué por internet y fui a dar con una chava de 40 años, de la que acabé haciéndome amiga. Esta chava es la oveja negra de su familia, porque es exitosa en su trabajo, viaja a congresos en el extranjero para mantenerse actualizada, es maestra de spinning, le gusta hacer ejercicio y tener amigos y viajar, ha tenido varios novios y no se ha casado con el primer tarugo que le ha hecho ojitos, se pinta las uñas, y le gusta bailar salsa y tango a escondidas de su familia, que les daría un ataque si lo supieran.

Aquí las mujeres no viven tan esclavizadas de su físico como sucede en la cultura occidental, por ejemplo. Los comerciales no están llenos de chavas anoréxicas ni existen unos estándares de físico terribles. En general, las mujeres, después de tener hijos y de cierta edad, tienden a ser llenitas, pues la comida es un tema importantísimo y se mueven poco. En teoría, la mujer Islámica piadosa, no debiera de buscar llamar la atención por medio de ningún sentido. No usar perfume, no arreglarse mucho y así. En la realidad, son muy coquetas. Se pintan bonito, se ponen el hijab muy padre, la bolsa y el lente les parecen importantísimos porque son la manera que tienen de darle envidia a la vecina, aunque las dos vayan vestidas como paraguas negros, les gustan los perfumes.

Yo, como dirían por ahí, no tengo un cuerpazazazo, pero no estoy de malos bigotes, me encanta hacer ejercicio y a cada rato me preguntan, así a quemarropa que cuanto peso, que qué dieta hago y que como le hago para tener así la cintura y las pompas, jajajajaja.

O sea que como ven, no todo es blanco o negro. Algunas cosas son iguales que en México, algunas son como eran hace muchos años y algunas de a  tiro son muy diferentes. Y están cambiando.