VERÓNICA TRADD

“Y cuando los momentos malos pasen, ellos te llevarán a ver las cosas maravillosas a las que antes no prestabas atención”…

El mundo nos rompe a todos. Nos coloca en lugares inimaginables, fuertes, dolorosos, inseguros.

Nos rompe, nos sacude, y nos recuerda lo frágiles que somos.

La vida nos ha roto en mil pedazos, al grado de temer el no poder estar completo otra vez.

Entonces resurges, te levantas, te sacudes, te llenas de esperanza, de fuerza, de optimismo; la luz comienza a filtrarse de nuevo, la oscuridad desaparece.

La resiliencia, es la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, transformar el dolor en fuerza motora, para superarse y salir fortalecido y transformado por ellas.

Habilidades que tenemos para resurgir, resistir, emerger, ¡revivir!

Alguien resilente encuentra el sentido de su propia vida, opta por la alegría, sigue su pasión, y recuerda que es el único que puede hacerse fuerte, seguir su camino y encontrar su propia alegría y felicidad.

Si alguna vez la vida ha tratado de cortarte las alas, recuerda que siempre se puede tener otra oportunidad de volver a volar.

Nunca pierdas la fe.