XIMENA GONZALEZ

En este punto; hay una vibra de alegría que inunda el aire, tu perchero seguramente ya no puede sostener un abrigo más, y hay foquitos de LED que brillan por todos lados; lo único que pudiera no brillar es tu piel.

Mientras la temperatura continúa bajando, el clima seco y la falta de humedad da cabida a manos cuarteadas, labios agrietados y unas piernas escamosas. El característico clima de invierno demanda especial atención a tu piel y una ligera inversión en tu régimen de cuidado personal; porque nada complementa mejor unos labios tono borgoña que una piel hidratada y reluciente.

No puedo aconsejarte qué cuidados debes de darle a tu piel, sin antes entender cómo está estructurado este lindo órgano que nos protege todos los días.

La capa más externa de tu piel (epidermis) está compuesta de unas células que se llaman queratinocitos, que se alinean como ladrillos para evitar lo que se conoce como TEWL (Transepidermal Water Loss; pérdida de agua transepidérmica), que junto con otros factores como el sebo (rico en lípidos) y el NMF (Natural moisturizing factor; Factor Natural Hidratación) evitan que el agua interna se salga; lo que se resume en una piel hidratada y por tanto reluciente.

El clima de invierno tiene la característica de ser seco; el término humedad relativa (HR) se usa para determinar el contenido de humedad en el aire; misma que depende de la temperatura del aire.  Entre más frío esté éste, menor capacidad tiene para retener humedad y por lo tanto más seco es.  En un estudio realizado por el Shiseido Research Center en Japón, se demostró que una exposición de 3 horas a clima seco (30% HR) disminuye la hidratación en la piel considerablemente promoviendo una sensación rugosa. Así que el usar también de manera tan frecuente calentadores en casa o en oficina, seca aún más al aire y no es el mejor amigo para tu piel.

Nuestra piel se mantiene hidratada debido a nuestra ingesta diaria de agua, los factores intrínsecos de la estructura epidérmica, pero también por la adición de sustancias extras que creen una barrera para evitar o disminuir el TEWL; en dónde las leches, las cremas, las lociones y mantecas corporales son jugadores de primera fila.

¿Qué debemos hacer para evitar un flaking acelerado (descamación)?

 

  • Humecta, humecta, humecta!

Puede que ya hayas elegido tu crema humectante maravilla que funciona increíblemente bien durante primavera y verano, pero mientras las condiciones climáticas cambian, también debes modificar tu rutina de belleza.

El secreto es aplicar varias veces al día tu crema; carga con versiones pequeñas “On-the-go” para traer en tu bolso, o reenvasa a un botecito que puedas llevar a todos lados.

  • Vuélvete crítica de las etiquetas

Encuentra un producto base aceite.

Las cremas de noche suelen estar más cargadas en aceites, por lo crearán una mayor barrera de protección, siéntete con la libertad de utilizarlas también en el día (ojo con las que traen retinol o vitamina C, que son de uso exclusivo para noche, no te vayas a manchar!).

Ponte un poco curiosa y lee las etiquetas de tus productos, busca el contenido de mantecas (butter), escualano (squalane), cualquier aceite vegetal (aceite de jojoba, aceite de aguacate), y glicerina.

  • ¿Qué tanto es tantita agua caliente?

Sé que es tentador bañarte con agua súper calientita en esta temporada, pero hacerlo con temperaturas demasiado elevadas va a secar tu piel aún más. El agua caliente remueve los aceites naturales de tu piel dejándola seca, con sensasión acartonada y a veces da comezón. Nota también que el uso de jabones demasiado abrasivos con agua caliente es una perfecta receta para double-trouble: los dos conspiran para remover la capa más externa de la epidermis (estrato corneo) y los lípidos naturales de la piel.

¿Mi sugerencia?  En ésta temporada olvídate los jabones en barra, y opta por un wash; de preferencia cremoso. Los acondionadores corporales tienen una base de crema mezclada con un jabón que, aparte de tener la acción de remover la suciedad, van a promover humectación.  (Busca contenido de alcohol cetílico, parafina líquida, glicerina, ácido estéarico y aceites vegetales).

  • Cásate con el humidificador

Sí, ocupa mucho espacio y sí, no es tu primer artículo en tu wish list navideña; pero agregar humedad al ambiente en forma de vapor va a hidratar la piel de manera constante y evitar que se reseque demasiado.

  • Date la mano… y tómate el pie

La piel de tus manos y pies es más delgada que el resto del cuerpo y tiene menor contenido de lípidos. Esto quiere decir que es más difícil mantenerlos humectados en especial en este frío y seco clima.

Hay una variedad muy grande en el mercado de cremas para manos (y sí; son cremas para manos, hay una razón del por qué se creó un producto así en el inicio, pues están formuladas para ésta piel en específico).

La clásica vaselina de todos los tiempos sigue siendo la reina para la resequedad extrema. ¿Pies secos? Check  ¿Codos secos? Check.

Ponte una capa de vaselina en los pies por la noche, cubre con calcetín y me cuentas cómo te va.

  • Bájale 2 rayitas a los peels faciales

El estrés al cual estará sujeta tu piel en este clima ya es mucho, como para que encima le queramos dar una exfoliada y limpieza profunda.

Evita utilizar tónicos o astringentes con contenido de alcohol. Opta por una leche limpiadora o limpiador suave (gente cleanser).  Si vas a utilizar mascarillas busca opciones súper humectantes (con extractos de aloe vera, avena, cualquier contenido frutal o vegetal pueden ser una buena opción).

  • No olvides tu bálsamo labial.

Nunca.

  • Hidrátate por salud, no por tu piel

Si ya lo has oído antes, lo seguirás escuchando; beber agua ayuda a mantener a tu piel humectada. Nuestra piel es también el reflejo de nuestra dieta y hábitos (¿Fumas? Aguas con las arrugas prematuras).

Si aparte de tomar agua incluyes en tus comidas nueces (ricas en omega-3) estarán dándole grandes beneficios a tu piel.