MARÍA COELLO MOTA-VELASCO

Entonces entendí…

Entendí que las preocupaciones de hoy mañana serán historia…

Que cada día se te da la oportunidad de ser diferente. Una oportunidad de cambiar, la oportunidad de ser mejor, el pasado es pasado déjalo ahí.

Que el que quiere puede y para lograrlo se necesita esfuerzo.

Nadie sabe que es lo que realmente necesitas más que tú mismo.

Llora todo lo que quieras, te renueva.

Ríe cuando quieras, te cura.

Ten tiempo para ti y solo para ti, es necesario.

Rodéate de gente diferente a ti, te abre la mente.

Cosecha momentos con la gente que más quieres; que te sobren los recuerdos, algún día ya no estarán.

Entendí que todos a mi alrededor están en busca de un destino, persiguiendo una meta o un gran sueño.

Recuerda que eres un trabajo en proceso, todo lo que acontece a tu alrededor contribuye a tu crecimiento.

No dejes que el miedo a caerte te impida saltar.

No dejes que el miedo a ser juzgado de impida brillar.

No dejes que la opinión de alguien más te haga dudar tu valor.

No gastes mensajes en quién no responde.

No gastes palabras en quién no te escucha.

No dejes que se vaya quién de verdad te interesa, el mundo está lleno de gente esperando que regresen quienes dejaron ir y de personas que no se atreven a regresar aún queriéndolo.

Y siempre agradece que la vida te hizo coincidir con todas esas personas que has ido conociendo a través de los años, las buenas y las malas: las buenas te dan una razón por la cual estar agradecido y las malas te hicieron aprender tus lecciones.