MI TRABAJO FUE CUIDARTE UN TIEMPO Y EL TUYO CUIDARME TODA LA VIDA

AISLINN RAMOS

Y lo que no sabías tú, pero que lo podías predecir con la mirada al reconocerme es que en cada vela que se apagaba los pedía a ustedes; que en cada viaje que estuviera por embarcar ustedes fueran el motor de mi barco año con año; que pudiésemos seguir viajando. Una disculpa, por tampoco haberte dicho que solo en tres ocasiones había visto una estrella fugaz pero que en las tres nos pedía juntos, con mucho cariño por dar, por más abrazos que compartir y más salidas que disfrutar.

Aún hay salidas no tan unidas como te gustaría, aún hay sonrisas no tan grandes como las de antes, aún hay recuerdos pero no tan extraordinarios como el que dejaste con tu partida. No te imaginas cuanto aún me sigues enseñando, más aún de lo que no has podido escuchar de mí, pero que puedes ver porque tú sigues caminando a mi lado, porque vas conmigo a todos lados.

Y que, también has llorado conmigo, ándale, diles lo desesperante que es ir a dormir sin la certeza de poder vernos por las mañanas, pero de lo gratificante que es seguir cuidando a las personas que quieres desde arriba. Diles que el cielo es tu zona de confort, que también has estado bien ahí, que has vuelto a ver a gente que alguna vez perdiste y que te siguen recordando lo felices que éramos y que sonríes con ello. Anda, por favor, diles, que nos extrañas muchísimo que ahora no puedes hacer tanto por nosotras, pero que de la mano derecha caminando con Dios y con la izquierda de tu mano, no habrá obstáculo que no podamos vencer juntos, como antes, como ahora y como siempre.

Diles, diles que así ha sido, que así me has llenado de fe y de cariño. Que probablemente te sientes el rey de la nube donde ahora descansas porque sigo siendo tu orgullo, tu princesa y también la guerrera… Así, es como me enseñaste desde acá abajo que no hay cerca alta, ni muro pesado, mucho menos carretera lejana para sentirte aquí conmigo.

Que tu estancia en mi vida, fue un poco menos de la mitad de tu vida pero que siempre serás mi ángel, mi mejor sonrisa, mi mejor historia, el primer gran amor. Que te adelantaste a la otra vida, pero que ahí estarás esperándome y hacerme entender del porqué debió de nuevo pasar tanto tiempo para juntarnos, porque las mejores explicaciones vienen así, en empaques grandes con mucho tiempo para entender así el sentido de nuestras vidas, y del sentido que le dio cada una de las personas que nos acompañaron en el camino. Algún día, nuestras piezas de nuevo estarán juntas, y no habrá ninguna otra fuerza que nos separe. Ahora, diles que te he llevado al cielo con mi sonrisa, con cada logro que tengo, que a ti te he hace fuerte y que es lo que más quisiste para mí desde chica. Eres mi ángel, y justamente la chica que soy ahora es la misma que te quiere desde ese 31 de Diciembre de 1995, quiero con esto llevarte al cielo que es a donde perteneces ahora, porqué tu allá y yo acá: yo por ti cada mañana, y tu allá viéndome, recordándome y sonriéndome justo porque así es como siempre me viste… ¿apoco no? Tu siendo mi papá, yo tu hija la mayor. Yo aquí luchando por tus sueños, tú allá luchando por mis sueños, esta nuestra historia no tan corta, pero nuestra y es ahí donde estaremos siempre.