GALIA SCHIPPER

La mejor clase de amor, es la que te hace aprender y apreciar las pequeñas cosas de la vida; un mensaje de buenos días, un beso, un abrazo, escuchar música en el coche, ir al cine acompañado de gomitas, un buen Gin & Tonic, dormir hasta la madrugada hablando sobre la gran enredadera que resulta ser la vida, o en este caso una carta con el corazón plasmado.

Te escribo esta carta de lo más profundo de mi corazón, desde ese rincón en el cual te he guardado todos estos años.

Gracias a ti, conocí lo que es amar y supe lo que es amar con pureza y sinceridad.

Gracias a ti conocí el sentimiento más hermoso que es despertar a tu lado y no querer ir a ningún otro.

Gracias a ti aprendí que la intimidad no es tocarse la piel, sino el corazón.

Gracias por hacerme sentir protegida siempre, y por los momentos entre la multitud en los cuales se sentía como si solo nosotros existiéramos.

Gracias por revolucionar mis esquemas y por dejarme ver a través de ti.

Gracias por enseñarme que siempre es mejor compartir que competir.

Gracias por desarrollarme este don de la elocuencia.

Gracias por hacerme infinitamente feliz en los momentos finitos

Gracias por ser mi hogar durante todos estos años.

Estando contigo pude conocerte a ti y me aprendí a conocer a mí. Pero siempre había cosas nuevas para aprender del otro, al igual que siempre podemos darnos el chance de conocernos mejor a nosotros mismos.

El futuro da miedo, y estar sin ti me da pavor. Pero la mejor forma de planear nuestro futuro no es pensar en el sin descanso, sino estar bien anclados en el instante presente.

Espero que con el tiempo podamos recordar sin que duela, y que esos recuerdos solo nos traigan alegría.

Espero que los dos podamos continuar aceptando la vida y encontrándola buena, incluso en los peores momentos.

No puedo darte mejor consejo que este, entre más alto vibres, mejores cosas vas a atraer para ti mismo.

Nunca dejes de sonreír, no dejes de ser esa persona que siempre tiene ganas de aprender y mejorar, de vez en cuando prueba nuevos platillos, nuevos paisajes, nueva ropa, conoce nuevas personas, y cambia las cosas… de eso se trata la vida. No vivas sumergido en la rutina. Rómpela y vive!

ESO SÍ, NI UN MONTÓN DE DÍAS DE AUSENCIA PODRÍAN IMPEDIRME DECIRTE QUE TE QUIERO, PORQUE SIN IMPORTAR QUE NO ESTEMOS JUNTOS, YO LO HAGO, Y SIEMPRE LO HARE.