AISLINN RAMOS

Tendrías que saber algo, que así como la distancia nos ha unido también el tiempo nos ha separado. Que podemos luchar con nuestros recuerdos, pero el tiempo tiene la ventaja de ir un paso más adelante de nosotros. Sé que algún día nuestro amor destruirá esa barrera y mi alma se alborota de saber que al final de ese gran camino estarás tú. Te prometí antes de soltar tú mano que iría por ese sueño tan esperado por los dos, pero quiero decirte que tuve que detenerme un poco y ahora que estás esperando un ¿por qué? Te lo diré; mientras más nos alejábamos me di cuenta que soy la niña más afortunada del mundo y del cielo por tenerte como mi papá, que mi cariño por ti es inversamente proporcional a la ventaja que lleva el tiempo por delante de nosotros, en algunas batallas me dejaste sin espada o escudo con el cual defenderme, me he tropezado más veces de las que he ganado, en ocasiones no te veía ahí a mi lado, tenía miedo porque no estabas cuidándome o defendiéndome y me percaté de que aunque no estabas ahí me habías dado toda tu fuerza desde el cielo para que jamás me rindiera. Eres el hombre más inteligente, haciéndome creer que detrás de todos mis miedos la fuerza que emanaba de mi alma para ser fuerte y valiente era la misma fuerza que mandabas desde la nube en la que te hospedas, y que por sobre todas las cosas, aunque no pueda verte jamás permitirías que me rindiera.

Todas esas veces que no me has dejado sola, más allá del sol donde esta tú hogar, sabías cuando necesitaba un abrazo porque sentía en el viento tus brazos cálidos, cuando no podía llevar más dinero a la escuela y jamás me dejaste sacar totalmente todo el dinero que sobraba porque sabías que después lo necesitaría, que siempre que tenía un mal día me imaginaba que con tú gran sonrisa y carisma hacías muchos amigos en las nubes a los cuales les hablabas de mí y para poder hacerme sentir mejor tus amigos bajaban con la persona que se encontraba más cerca a mí para sonreírme y que por completo dejara de ver la vida tan pesada que estoy llevando, eres el hombre más poderoso del mundo, esas veces que te pusiste de acuerdo con la velocidad a la que viaja una señal para cambiar el color verde de un semáforo a color rojo porque sabías que tenía examen y que siempre me pongo nerviosa sin percatarme de lo que pasa a mi alrededor. Has estado tan cerca de mí que podrías pensar que no lo sabía pero ¡sí! si sigues aquí conmigo. Ahora entiendo que jamás te has dejado de preocupar por mí, que “todas las cosas tienen un porque y pasan por alguna razón” y al parecer es porqué tú sigues esforzándote puliendo desde las nubes ese camino que nos hará alcanzar nuestros sueños a los dos. Ahora estoy mucho más sorprendida, es tan grande el amor de un padre, que sin tener un abrazo cálido de su hija, un beso en la mejilla que te haga sonrojar, un “te amo” de la niña a la cual le diste una vida llena de amor; prefieres verme de cerca y también de lejos con una sonrisa en la cara, porque esa sonrisa te dice que sin que pueda tenerte a mi lado seguiré luchando al mismo tiempo que lo haces tú por los dos.

Que orgullo ser tu hija que sin que te diga las veces que he llorado porque no estás aquí a mi lado, sigues dando lo mejor de ti para que deje de llorar. Y eso, desde que me cargaste entre tus brazos por primera vez… ¿te acuerdas?, seguro si, y espero que ahora que has vuelto a recordar ese momento en el que nací, sepas que no te he podido olvidar. Que necesito mucho más de ti, de lo que tú necesitas de mí, y sin la necesidad de prometerte algo, quiero que sepas que todo el cansancio que has pasado para que no derrame una lágrima te lo regresare al doble de sonrisas, y también de sueños. Y que, me seguiré esforzando porque aunque no pueda verte sonreír, la vibración que dejaste en mi alma es la fortaleza de mi vida. Me esforzare tanto, que un día no tendrás más que trabajar porque todo me lo habrás enseñado, todo me lo habrás dejado, y justo no solo podrás descansar tú sino que vendrá la mejor recompensa para mí poder tomar de nuevo tu mano sin fuerza alguna que nos separe.

TE QUIERE, TU RATONA. Y EN MI CORAZÓN SEGUIRÁS POR SIEMPRE…