FERNANDA MELGAR

Solo cuando nos perdemos realmente nos encontramos; por lo tanto date la oportunidad de perderte en todas las preguntas y de equivocarte en las respuestas ya que al final de cuentas, eso es vivir.

La vida muchas veces nos enfrenta con nuestros peores miedos para que nos perdamos, entonces aprovecha cada uno de esos momentos donde no sepas donde vas ni quién eres, y aunque nos invada el miedo; es justo ese miedo el que nos hará crecer. Cuando llegue el momento donde estés perdido y tengas de frente al miedo,  míralo a los ojos y sostenle la mirada y simplemente camínalo, porque al miedo no se le rodea ni se le salta, tan solo se le atraviesa.

Confía en tu proceso; ya que el de cada uno es diferente, y aunque no haga mucho sentido, te puedo decir que la persona que está atravesando este camino al que llamamos vida no va a ser la misma al final.

El cambio fácil no será, pero si muy necesario; mientras tanto, no te rindas y no pierdas la esperanza de que la vida se trata de aprender a perder; perder sueños, amigos, familia, trabajos y en muchos casos incluso perderlo todo; pero siempre para encontrar algo todavía MEJOR; porque de cada sueño roto nace uno nuevo, porque de amigos que se hacen desconocidos, se encuentran desconocidos que se convierten en familia, porque no hay puerta que no se cierre que haya sido la incorrecta y mientras sigas aquí tienes todo el camino por delante.

No te aflijas con lo que ya fue porque así tenía que ser; mejor emociónate por lo que viene, ya que justo cuando menos te los esperas, aparecen las mejores cosas. Por lo tanto, brinda por los que se fueron y no volvieron, porque significa que ya no debían de estar,  por esas puertas que se cerraron pero abrieron universos completos;  por cada “no” que te ha tirado al piso y por cada “si” donde encontraste una nueva  oportunidad.

Queda mucho por vivir y mucho por perderse, que a veces parece que la vida son solo momentos y lo que parece el final es tan solo el comienzo de algo nunca antes pensado.

Para terminar, mi consejo es: vívelo todo aunque te equivoques, aunque te pierdas en el proceso más veces de las que puedas contar con los dedos, no seas tan duro con tus errores que a veces uno sabe que se va a estrellar pero de todas formas acelera y no significa otra cosa más que estar vivo, y mientras estés vivo lo tienes todo.