CELIDA CAMACHO

Querido 2019:
Fuiste un suspiro. Aún no se si de esos que los provoca el amor o el cansancio. Pero sin duda, te volvería a provocar.
Segura estoy que no fuiste el mejor, pero ¡Gracias!
Gracias por lo que te llevaste y por lo que regalaste.
Gracias porque ya te vas y me dejaste a mi familia completa y lista para regalarnos mas amor, unión y un millón de abrazos. Gracias por mis amigos, porque me enseñaste que son con los dedos de la mano, y afortunada soy, de que cada dedo tengo dueño.
Quiero contarte que fui feliz. Sonreí y reí a carcajadas como solo un niño puedo hacerlo. Baile como loca cuando le perdí el miedo al que dirán, a las burlas y a la propia vida. Y decidí elegirme siempre y cada día de mi vida; porque supe lo que es estar sola, necesitar ayuda y solo ver mi mano y fue ahí cuando entendí que si me tengo a mi, lo tengo todo.
Gracias, porque por ti aprendí que a los inicios no hay que temerles, porque si los enfrentas te sorprenderán y te regalaran nuevas personas que te llenaran la vida de buena vibra. Y es que definitivamente me di cuenta que que importa el lugar, si la compañía es buena.
Y aprendí a disfrutar cada momento, a cuidar y consentir a las personas que amo. A no frenarme pase lo que pase.
Me regalaste personas nuevas que se quedarán por siempre en mi corazón, y un millón de aventuras que contar en el futuro.
Por todo esto y mucho más ¡gracias! Porque no sé si soy la mejor versión de mi aún, pero si una que está dispuesta a conseguirlo. Que le queda un mundo, pero está dispuesta a comérselo y que las ganas no me faltan porque ya las tengo.
Y dime 2019 … se nos ve felices ¿no?