AISLINN RAMOS

Han tenido que pasar ciertos momentos, y también ciertos lugares… Han tenido que pasar adversidades, problemas y emociones… Todavía no era tan clara la forma en la que quisiera que vieras cómo es que no puedo dejar de pensar en ti. Parece que no hay en este momento nada claro, pero como aquella estrella fugaz que aparece sin fecha recordándonos sobre los deseos… Justamente, el deseo de esta noche será hablar sobre algo que no contemplaba que pasaría y ahora ya es una realidad: el deseo de querer a una persona en tu vida, no como alguien momentáneo o pasajero, si no por el contrario, la persona con la que estaría dispuesta a negociar la mayor parte de mis días, de mis sonrisas, también de los momentos más importantes y sobre todo con la persona que estaría dispuesta a afrontar al mundo conmigo, esa persona eres TÚ.

Nunca pensé en sentir algo tan fuerte como lo que siento hacia ti: algo así como mil mares cuando te veo, tener que encontrar las palabras correctas para poder sorprenderte y obtener una sonrisa. Suena mayoritariamente superior decir esto de nosotros, pero cuando tú estás a mi lado existe la magia, las sonrisas inesperadas, los abrazos correctos, pareciera que tú eres el momento correcto. Contigo aprendí justamente lo inesperado que puede ser la vida y lo espontaneo que puede ser el amor: naciendo de una amistad, de esa complicidad con la que nos miramos; de esas ganas con las que nos tomamos fuertemente de la mano. No solo eres el momento correcto, sino también la persona que podría elegir esta noche, y la semana que viene y así consecutivamente hasta que no tengas dudas de absolutamente nada.

Tengo claro la forma en la que te quiero, en la que te volvería a escoger indudablemente, no solo para esta noche de insomnio, ni tampoco para forzarte a que me quieras, mucho menos de aquí a que amanezca… Es un hecho y claro está, que por dura que sea la noche o la situación no hay momento que deje de quererte. Has sido duro conmigo, has puesto una barrera enorme hacia mí, has dejado de mostrar interés, me has hecho recordar por qué no dejo de desistir: porqué lo verdaderamente bueno tardará lo suficiente para que sea algo real. Además, agregaste un reto más, hacer crecer la paciencia para no dejar de demostrarte lo que siento, que aún hay muchas letras dirigidas a ti, muchas emociones que siguen vinculadas a tu persona… ¡Extráñame! ¡Búscame! ¡Necesítame! ¡Siénteme! ¡Confíame! ¡Requiéreme! ¡Acércate! No tengas miedo, no podría juzgar a la única estrella que en la oscuridad con su brillo me hizo brillar, siempre seré tu fiel amiga… Si quieres, lo más cercano a alguien que espera lo mejor de ti, que cree en ti porqué aun con lo lejano que puedas estar de nosotros brillas en cualquier lugar. Mi niño, no ha cambiado en absoluto nada de lo que siento por ti, no quiero cambiarlo aún… Esta vida que me dieron es la única oportunidad que tengo para conocerte y estar a tú lado… En realidad, esperas que podría solo soltarte ¿así? No, no me voy a conformar con solo escribirte esta noche sin que lo sepas, si es por mí: hasta que el corazón se detenga a deducir porqué debo sacarte del lugar donde me haces feliz: en mis sueños, en mis días, en los días que no puedo verte, en mi corazón…

Descansa mi amor, que dios cuide tu sueño…