AISLINN RAMOS

Justamente como empezar lo siguiente… Mereces dormir tranquilo, tranquilo porque no te has fallado, porque diste por cada una de nosotras lo mejor, porque para algunas has sido la huella a la que regresan por saber reconocer quién realmente eres. No es tampoco coincidencia que te hable de algo que nos lastimó y no me moleste, por el contrario me preocupas y solo quiero hacerte sentir que existe una persona que cree en ti mucho más que ese pasado que te está lastimando…

No permitas por respeto a tu persona, mucho menos cedas platicas o conversaciones a personas que no veían un futuro a tú lado o que ni siquiera hicieron algo por tenerte en su vida, imagina, no poder aferrarte a alguien solo porque no encontraron a alguien mejor que tú si no a alguien más fácil y que después vengan a confundirte a ti que solo diste lo mejor para ellas, pues, como que no. Todo lo difícil va a requerir cierto grado de complejidad y este es un paso difícil, pensar en ti y en como los destinos de tu pasado pueden hacerte quitar la sonrisa tan bonita que tienes entre tus mejillas… El presente, lo escribes día con día, y tú debes ser el primero en fijarte a cada momento por quién vale la pena ser feliz o hasta inclusive dudar de quién eres y de lo que has sembrado… Comprende, que tú no eres ni ellas ni tu pasado… Eres magia para la gente correcta, para la gente que te quiere y que además, te aprecia. La gente que de verdad conoce sobre el valor de los recuerdos, prefiere recordarlos así, con una buena sonrisa… Fue demasiado fácil para ellas, pues al no vernos por Facebook aprovecharon de la situación… pero, ¿recuerdas? La gente buena se aprovecha siempre de todo, y esta vez así fue… Te encerraste en la idea de que has seguido un patrón no solo con las demás, sino que también conmigo… ¿CÓMO CREES ESO? Solo piensa un poco: ¿crees que es el mismo patrón? No, no lo confundas con tu pasado y te voy a decir porque no es así: El destino de nosotros lo hemos escrito desde el primer momento que nos conocimos y fuimos mejores amigos, compañeros de la misma banca, amantes y hasta novios y, entonces dime… ¿Todo eso ya lo has vivido con alguien más de tu pasado? ¿Con alguien ya tuviste este destino para saber que te va a volver a pasar lo mismo? Lo dudo, no tenemos un destino como los demás, el de nosotros es mejor. <3 Y que no es coincidencia que te quieras ir y yo te detenga… Aunque ahora que lo pienso, tampoco fue coincidencia que nos hayamos visto hace un par de años atrás, que nos riéramos en cada oportunidad, que nos eligiéramos a pesar de nuestro alrededor y nuestros problemas.

Eres la persona por quién me alejaría un par de semanas pero no para toda la vida. No podría dejarte, nunca. A mi vida ahora podrá faltarle al padre que me dió la vida pero no al hombre que le vino a dar sentido a la misma: tú.

Y que me tienes loca, enamorada, un poco en pausa pero también animada a dejarte respirar, a respirarnos en la guerra, en la paz, en la distancia. A quien correría a abrazar sin importar la fecha, el día o la oportunidad. A la persona que podría recordar de mi último sueño y que justo es la misma persona por quien despierto en las mañanas con una sonrisa.

Recuerda que la gente que de verdad te planea en su vida, y te procura, y te cuida y te anima, y te quiere con toda la extensión de la palabra; no te dejará caer, ni te confundirá, ni le gustara verte tropezar. Si alguien vino a tu mente después de lo anterior, puedes sentirte afortunado o con la certeza de encontrar un “hogar” o “familia” que además de no dejarte rendir, no pasa por su cabeza sacarte de su vida… ¡QUE PADRE! ¿No?

Me alejo físicamente porque te quiero, porque mereces mi paciencia y también tu espacio, para que con ello, pueda tener la dicha de conocerte mucho más y también pudieses encontrar en mí una “familia” o un “hogar”. Yo no puedo ser tu pasado, ni todo lo malo que te ha pasado porque volteo al pasado y me doy cuenta que nunca dejamos de sonreírnos al mirarnos.

Lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas: date cuenta que eres alguien que se respeta, que se admira, que se permite y que también conoce sus límites, que se autoriza, que se deja querer, que siente, que reconoce… ¿cómo esperas creer que eres alguien malo? Si solo piensas en lo malo, ¿y lo bueno? Te aseguro, que has sacado más sonrisas que tristezas… ¿eso lo hace alguien malo? Claro que no…

Gracias por la confianza que tienes, por poder dejarme conocerte y conocer tus debilidades… Sonará extraño, pero la misma persona que me has mostrado hasta el día de hoy, es la misma persona fuerte con la que quisiera compartir los tropiezos y avances de ambos, porque no te caes, porque vas por todo, porque no te detienes hasta conseguiré e increíblemente es la misma persona que me gusto desde el primer día que lo voltee a ver en clase.

Descansa, lo mereces porque esta semana ha sido un poco rara.