FERNANDA MELGAR

Lo tuyo y lo mío… Más bien lo nuestro, es algo que para mí ha transcurrido en un tiempo sin tiempo, el tiempo ha pasado eso está claro, ya que los meses no dejan de pasar porque uno tenga el corazón roto; pero es un tiempo que no he sentido, es un tiempo donde he pasado por tantas fases, reflexiones y planes de acción que podría hacer una tesis y aun así siempre acabo en lo mismo.

Hay días donde te pienso desde que abro el ojo hasta que lo cierro y ni ahí me dejas en paz porque sueño contigo, pero luego hay días donde solo eres algo que existe detrás de mi cabeza y no me afectas tanto, pero eso sí, seguro no hay un solo día en que no estés ahí.

Yo sé que esto no es tu culpa, probablemente no sabes como la he pasado ni mucho menos todo lo que hay en mi cabeza pero la verdad y lo digo con todo el amor que te tengo, que créeme es más del que me gustaría tener, Estoy harta de salir con mis amigas y que tu recuerdo me traiga lagrimas a los ojos, harta de verte en todos lados y querer compartir cosas contigo que sé que ya no puedo compartir, de ver tus redes sociales y verte sonreír con un y mil planes diferentes, de conocer a alguien y compararlo contigo. En general lo que me tiene harta es que te llevaste una parte de mi tan grande que hoy me sigue costando vivir…

Hablar de ti es un tema que se queda en mi silencio porque sé que la gente que está a mi alrededor ya está tan harta como yo, solo que no importa que tan harta este, no puedo callar tu pensamiento en mí. Pero no te sientas tan especial, ya no me dueles como antes, antes pensar en ti era automáticamente un dolor físico en el cuerpo, hoy es como ver una cicatriz, sabes que alguna vez hubo dolor pero ya no lo sientes; aunque esa cicatriz es la que no me deja voltear a ningún lado.

Por mi mente pasa todo lo que vivimos, desde esos momentos donde bailamos, reímos, disfrutamos con tanto amor que no se puede poner en palabras, hasta esos momentos donde me hiciste sentir sola, incomprendida o poco importante en tu vida y sabes que, después de esta larga lista sigo sin poder decidirme si pudimos haber seguido o si estábamos destinados a no ser y como estas hay cien preguntas en mi corazón y solo una respuesta: te sigo queriendo y esta respuesta viene con su propia pregunta ¿Pero por qué? Sé que en temas del corazón uno no puede razonar mucho y por lo mismo he dejado de hacer un esfuerzo para sacarte y simplemente te he dejado existir en mí.

Durante este tiempo sin tiempo nos hemos seguido encontrando por la vida, encuentros donde solo nacen más dudas porque por pequeños segundo son un viaje en el tiempo a los mejores momentos que pasamos y luego en un mismo segundo todo cambia y vuelves a enseñarme esa parte de ti que tanto me duele. Ya estoy harta de estos encuentros donde te siento tan cerca y tan lejos a la vez, donde me demuestras el control que sigues teniendo sobre mis emociones y en especial me haces sentir que no he dado un solo paso desde que todo se acabó.

Sé que merezco un buen amor; el problema es que solo quiero el tuyo aunque sea mediocre, aunque a veces me duela más de lo que me guste, pero así como es esto, dentro de mi hay una pequeña luz que me dice que todo está como debe de estar por ahora y que te debo de soltar, soltar para que la vida se acomode para dejar que  el corazón encuentre su propio camino, pero que te digo; por más que quiero como diría la canción, “ este terco corazón no te olvida” y no veo para cuando lo vaya a hacer.

Hoy decidí que yo no tengo la responsabilidad de resolver estas dudas y de darle sentido ya que la vida se me dio para vivirla no para resolverla, esto no significa que mi terco corazón te haya soltado y no es algo de poder; simplemente la verdad es que todavía no te quiero soltar, lo que sí quiero soltar es este control sobre la situación y más que nada sobre mi corazón. Sé que la vida me lleva por buenos pasos ya habrá un día donde esas preguntas tengan una razón de ser; mientras tanto, te recuerdo, te quiero, te lloro y te pienso pero me quedo con lo bueno y con lo mejor que es lo único que tengo y eso es haber aprendido a querer contigo.

Entonces para terminar tengo tan solo dos pensamiento, el primero: Neruda tenía razón, el amor es más corto que el olvido y el segundo es que no cambiaría este doloroso olvido por nada que si significara no haber vivido este gran amor.

GRACIAS