MARGOT METTA

Muchas veces pasa, que cuando estás en un proceso de cambios físicos haciendo dietas, ejercicio y cambiando gradualmente tus hábitos y aun te falta un camino largo por recorrer para llegar a tu meta, ya no quieres seguir, tiras la toalla, interrumpes tu dieta, dejas de ir al gym o simplemente no crees que vas a lograr tu objetivo; te conformas con lo que llevas logrado y te dices a ti misma/o comentarios tales como “me falta mucho”,  “está imposible”, “mejor me quedo así, “igual no lo voy a lograr”, “ya no estoy tan gorda/o” “así me veo bien”.

Para que esto no te pase, debes enfocarte en ti, identificar tu objetivo, saber cuál debería de ser tu peso ideal y recordar constantemente como has logrado llegar a donde estás ahora; todo eso con tu propio esfuerzo y dedicación. Si has logrado llegar hasta aquí, es porque tienes un gran potencial para lograr tus metas y tus deseos, sólo recuerda eso para seguir siempre adelante, siendo consciente de que lo más importante es tu salud tanto física como emocional y para eso es indispensable saber hasta dónde tienes que llegar, con la responsabilidad de no sobrepasarte y encontrar un punto de equilibrio en el que te mantengas y no bajes más de la cuenta. Pero si es importante llegar a tu peso ideal para que te sientas en armonía con tu cuerpo y tu mente; que aprendas a mantenerte y ver este proceso como un estilo de vida más que como un régimen o castigo en el que te sientas obligada/o o restringida/o.

Te cuento todo esto, porque en todo mi proceso una de las cosas que más me motivó fue que la gente cercana a mí me decía: “síguele, te ves muy bien”, “no te eches para atrás, vas muy bien”, “eres otra persona”, “wooow, que cambio”, “como le hiciste”, y a todas estas frases que llegaban a mí, lo único que podía responder y que hasta ahora puedo decir es que ser constante y decidida fue lo que me llevó a poder bajar los 35 kilos que tenía de más y que alguna vez me hicieron pensar que nunca lo lograría.

Hoy por hoy me agradezco el no haber tirado la toalla en los momentos más difíciles y haber mantenido mi disciplina que se ha vuelto un estilo de vida, el cual me hace ver y sentirme siempre mejor, pero sobretodo estar sana y con una actitud positiva para hablarte a ti sobre mi experiencia y recordarte que los verdaderos cambios siempre vienen desde dentro.