ANA FUENTES

Así decía una maestra de aerobics que tuve de puberta, pero aplica muy bien para el tema del que quiero platicar hoy: los arreglitos estéticos que cada vez con más frecuencia nos hacemos.  La medicina estética o como le queramos llamar, hace años no era, con mucho, una cosa tan popular como ahora. Era una cosa que se hacía como reconstrucción cuando era necesaria, luego se empezaron a poner de moda las operaciones de nariz, un poco los face, liftings, pero cada vez hay más técnicas para hacer modificaciones a más partes del cuerpo y son más accesibles a toda la población de manera que no solamente se las hacen los famosos, sino que hay círculos en los que es raro ver a alguien que no se haya hecho nada nunca.

Hace 40 años operarse la pechuga era algo inaudito, una cosa nunca vista. La gente que tenía buena pechuga, era natural y punto, cuando se empezaron a poner implantes, eran poco naturales y era raro la que se los ponía por gusto, más bien se usaban como cuestión reconstructiva. Ahora es una cosa sumamente común, no solamente como paliativo cuando quedamos después de tener niños como las perritas que ves afuera de las tortillerías, sino que hay muchas niñas solteras, muy jóvenes que se ponen implantes para verse como ellas quieren porque si son muy flaquitas como se usa, seguramente les falta  pechuga. Se operan y listo. El uso de botox, de rellenos y de miles de productos inyectables se ha vuelto una cosa muy común.  Es raro que veas a alguien de cierto status socioeconómico en México con la cara completamente natural.  Aquí en Jordania también son aficionadas a esas cosas. Y de manera un poco diferente. Para empezar, en general las señoras tienen obsesión con las cejas. Acostumbran depilárselas y perfilárselas medio raro y ahora que se ha puesto de moda el microblading y el tatuaje de cejas, se tatúan unas cejas extrañísimas. Si a eso le sumamos una cara muy llena de botox y rellenos, con labios inyectados y nariz operada, se ven sospechosísimas.  Obviamente solo se ve en cierto nivel socioeconómico y en cierto tipo de mujeres. Mucho en artistas de tele, por ejemplo. Todas se ven igualitas.

El clima de Jordania no es amable para mantenerse joven. Es muy seco y desértico, con mucho sol y mucho polvo por lo que favorece mucho la resequedad y las arrugas. Bromeamos mucho acerca de que la típica cara de jordano es cuando frunces el ceño muchísimo. Por varias razones: por el solazo y la polvareda y porque la gente tiende a no tener muy buen humor en general. Pero si son de frente muy arrugada si no se hacen algo.

Hay extremos, la gente que vive en los pueblos no se hace absolutamente nada, generalmente no se cuidan nada del sol ni siquiera, se dan unas quemadas bárbaras los señores que trabajan afuera y a las señoras les encanta tomar el sol, pero como salen con hijab, además siempre tienen marcada la línea de bronceado del trapo que les tapa el pelo, o sea, las orejas blancas y la cara morena.  En los pueblos no se sacan las cejas y se dejan envejecer al natural. Generalmente se ven mucho mayores de lo que son.

En Amman se acostumbra cuidarse más y hay mucha gente  con ese look sospechoso de muñeca. Hay muchas clínicas que anuncian tratamientos de láser, botox y distintas modalidades de medicina estética en las que por supuesto atienden mujeres a mujeres. Me platicaba en México una doctora que estuvo a punto de irse a vivir a Dubai porque le ofrecían muy buen sueldo porque buscaban cirujanas plásticas mujeres, ya que las musulmanas no se dejan ver ni tocar por hombres y cada vez es más popular la especialidad. A la mera hora no se animó.

Mi amiga la dentista siempre me anda promocionando quien sabe que tanta cosa. Aquí los dentistas son como cualquier otro doctor. Tienen facultad para recetar medicamentos y para hacer varios procedimientos y entonces me dice que como me gusta estar mucho afuera por la bici y la corrida, que necesito ponerme bótox y vitaminas inyectadas y no se que tanta cosa y que ella me lo puede hacer. A mi se me hace como ir con un carpintero a que me arregle los dientes. Mejor me esperé a ir en México con un doctor y ya me di mi “shineada”.

Ya lo había hecho antes un par de veces. La primera vez que me puse bótox, le dije al doctor que fuera muy poquito porque me choca la gente que de plano no tiene expresión. Si quería que se me quitara el plisado permanente de la frente pero que me dejaran todavía tener cambios de humor visibles. Pues resulta que la primera vez no se que cosa pasó que me quedó cara de sorpresa como cuatro meses porque las cejas se me fueron para arriba. Me dijo luego el doctor que eso se corrige, que tenía que ir a que me hiciera no se que. Porque yo obvio ya no me quería volver a poner nunca más.

Total volví a tratar, ahora con otra gente. Un doctor al que yo le digo el muñeco diabólico. Imagínatelo. Tiene resultados magníficos, unas clínicas buenísimas, pero el se ha hecho toooooodo, y entonces es como las señoritas de peluquería que para practicar cuando tienen tiempo se hacen unas a otras diferentes cosas y parecen muestrario, pues este hombre así. Parece Chucky.  Tan bien lo hace que es dificilísimo conseguir cita con el ya.

Últimamente había oído hablar mucho de una chava y la había visto muy recomendada por muchas mujeres en Facebook, en estos grupos de mujeres y la fui a ver. Quedé muy contenta. Me dejó muy natural. Me ofreció todo un catálogo de servicios que yo no solicité: que si por mi edad ya debía de pensar en hacerme un lifting, que si no quería hacerme nada en el cuerpo, que si no había pensado hacer algo con mis ojos “cadavéricos”, eso es de familia, así los tenía mi bisabuela y mi abuela y así los voy a tener yo y no los quiero tener como Chucky. Una cosa es que no me quiera ver de 300 años como una amiga beduina que tengo en Petra, que dice que tiene treinta, pero que su cara parece de roca, pero otra es que deje de ser yo y parezca un maniquí o una muñeca de plástico.

Se ha vuelto tan común el que la gente se haga procedimientos estéticos que una vez estaba en una fiestita infantil con una bola de mamás del colegio de mi hijo, estaba checando unos correos en el celular, de trabajo y no estaba poniendo atención a la plática y de repente me dicen. Entonces que Ana, ¿a ti quien te los hizo? ¿El qué perdón? ¿Los labios y la nariz? Estamos hablando de operaciones y queremos saber quien te operó los labios y la nariz porque te quedaron muy naturales.  Si no me conoces, te platico que soy trompuda y con nariz “de enchufe”.  Les dije les doy tres para que adivinen porque se me ven tan naturales. Y me dijeron, ya no seas sangrona. Les dije, porque son naturales……PUM! Volteeen a ver a mis retoños, tienen variantes de la misma boca de holán y la escuincla tiene un poco de nariz de enchufe también, más guapos ellos, pero se nota cierto parecido.

 

Soy gran fan de la ortodoncia. Dejarse los dientes “naturalitos” cuando pareces tintorera no me parece opción si tienes oportunidad de arreglártelos, además de por razones de salud dental y que si los dolores de cabeza y la salud de la articulación del cóndilo y la manga del chaleco, creo que una bonita sonrisa, estéticamente hace muchísimo por tu cara.  Hay gente guapísima con la boca cerrada que cuando sonríe saca una dentadura como de jabalí que le resta todo el encanto, ¿no es cierto?  A lo mejor dejarte un huequito entre dos dientes que es muy tuyo o un diente roto o los dientes no completamente color refrigerador, vaya y pase como cosa natural, pero de eso a una dentadura de pirata, si creo que en este caso lo natural no es lo mejor ni de broma.

Lo demás igual y es moda, pero como el comer y cantar, es cosa de empezar.  A mí en lo personal en general no me gusta como se ve la gente demasiado “arreglada”, prefiero la gente  que se le ve la historia en el cuerpo y la expresión, si bien creo que si puedes verte no tan amolado, pues si está bien darte una ayudada con una pintada de pelo y algo de cuidados en a cara o si algo de tu físico no te gusta o de plano se estropeó muchísimo, se vale arreglártelo pero me causa conflicto la gente que se hace tantas cosas que cambia completamente de fisionomía. ¿Qué se sentirá verte en el espejo y ver a una persona distinta? Si cuando estaba embarazada y me veía de reojo me sobresaltaba a veces porque en mi mente seguía teniendo el cuerpo de siempre y no la barriga de ballena que veía en el espejo….. Además creo que soy incapaz de aventarme una anestesia y una recuperación solo por vanidad, prefiero que se me note la edad,  pero cada quién ¿Tu que opinas?

Salam!