Hola soy Angélica Gaffare tengo 36 años y hoy quiero contarles mi historia y todo lo que viví estos últimos cuatro años y como hoy me encuentro diferente.

Cuando vi en Komorebi que podía hacer esto la verdad me ilusione mucho, muchas gracias a María por permitirme poder platicarles esto con lo que voy a empezar.

Acabo de terminar mi segunda carrera estudie Psicología, soy mama de un hermoso adolescente de 18 años, soy una mamá muy joven, la verdad que no fue fácil y necesite del apoyo de mi familia para poder seguir con mis estudios y terminar la universidad, trabajar y ser una mujer independiente. Hubo muchos sacrificios pero sé que han valido la pena y hoy puedo ver en mi hijo un gran hombre, porque es un gran chico, es respetuoso es amoroso, educado y bueno después de toda esta etapa que no fue fácil, tuve la oportunidad años más tarde de casarme  y tuve la gran fortuna de volver a ser madre, tuve un hijo que se llamó Santiago y desafortunadamente falleció al tercer día que llego con nosotros de una enfermedad que hoy no entiendo, la verdad que han pasado 4 años desde este suceso y ha sido la experiencia más fuerte que he pasado, sentía que se me iba la vida, que no iba a poder seguir, estaban ahí depositadas todas nuestras ilusiones y expectativas, sueños imaginen nueve meses imaginado como sería mi hijo, que haría con él, muchísimos planes pero bueno, así paso, estuve reparándome para su llegada y de un momento a otro  me dijeron que mi hijo estaba muy grave y la verdad es que en ese momento no entendía nada era todo muy choqueante no podía créelo, pensé que era una pesadilla quería despertar, pero esa era mi realidad, era lo que yo estaba viviendo en esa momento y no solo yo mi familia para todos fue algo muy difícil.

Los meses posteriores todo se complicó, hubo mucha depresión empecé a  sufrir ataques de ansiedad, ataques de pánico la verdad es que solamente me dedicaba a sentir dolor, vivía  encerrada en mi habitación, no quería ver a nadie, solo pasaba los días recordando y lamentándome  todo lo que estaba viviendo, sufriendo y añorando.

Cada día me encontraba peor, pero la verdad es que no lo decía, por un momento pensé en que no quería vivir, pero ese día caí en cuenta que tenía un hijo que estaba vivo y que me necesitaba que también estaba sufriendo la pérdida de su hermano y que no podía dejarlo solo, así que fue mi primer empuje, pero antes de que llegara el primer año del fallecimiento de Santiago ya estaba separada de mi esposo, entonces todo eso me causaba muchísimo conflicto me sentía culpable, me sentía sola, me sentía llena de miedos e inseguridades la verdad la estaba pasando muy muy mal.

Y tenía muchas cosas que hacer y que iniciar pero no sabía cómo hacerlo, entonces recurrí a meditar empecé a tomar unos cursos de meditación y la verdad es que fue muy bueno porque me empezó hacer que me sintiera tranquila que mi mente estuviera calmada, empecé a dejar de sufrir y la ansiedad se hacía presente cada vez más cada vez era más frecuente, pero no deseaba tomar antidepresivos así que también me inscribí a yoga y empecé a mejorar en todo la verdad es que también tuve que hacer muchos cambios en esos momentos hice cambios que para mí eran buenos, fuertes pero buenos y me aleje de muchas cosas que en ese momento me causaban frustración, inseguridad, miedo, porque lo que yo necesitaba era volver a retomar, volver a mi centro a mi fuerza y lo fui haciendo poco a poco lo fui consiguiendo la meditación me ayudó muchísimo haber estado en yoga también todo eso funciono, dejé de ver cosas que me afectaran en televisión deje de ver películas que pudieran  igual no ser buenas para mí en ese momento, cambié mis hábitos de alimentación de sueño porque estaba en un momento que  nada más me tenía a mí, nadie me podía ayudar más que yo misma y así fue como lo empecé hacer y también fui a terapia, la tuve que tomar porque  puedes hacer muchas cosas, pero cuando llega el punto en que no sabes más que hacer o ves que todo lo que has hecho no da el resultado que esperas tienes que recurrir a otros medios y apoyarte de otras personas y eso me hizo muy bien y fue ahí donde empezó a cambiar mi vida en ese momento que todo era dolor y empecé hacer estas cosas y mi vida dio un giro, no fue fácil  pero fue un gran avance y recuerdo que un día en la terapia me preguntaba mi psicólogo que es lo que hacía yo para sentirme feliz, que es lo que hacía yo para alegrarme los días, cual era mi momento de relajamiento y la verdad es que no supe que contestar no sabía que decir porque yo solo me la pasaba pensando el todo el dolor que sentía y en todo lo malo  y todas las cosas que me estaban pasando en ese momento. Y me di cuenta que quería estudiar psicología – y me dijo que, que me lo impedía- la verdad es que respondí que creía que no tenía tiempo pero más bien eran pretextos, recuerdo que eso fue un sábado y para el lunes yo ya me había inscrito en la universidad, para estudiar la carrera de psicología, porque le estaba encontrando un nuevo sentido a mi vida, quería hacer cosas que me llenaran y cosas que sabía que podían a la larga servirme para ayudar a los demás por toda la experiencia que estaba viviendo y todos los cambios tan rápidos que estaba teniendo y ahí estaba iniciando la carrera de psicología, no tenía el apoyo total de las personas que creí que me iban apoyar en ese momento, se les hacía raro, que como se me ocurría ponerme a estudiar Psicología que igual tendría que ponerme a estudiar otra cosa que tuviera relación con mi primer carrera pero yo decidí y lo hice y después de tres años y medio hoy estoy graduándome este mes de diciembre de la carrera y fui encontrando el para que, tal vez no entiendo muchas veces sigo cuestionándome por qué yo he vivido tantas experiencias en mi vida fuertes? Pero si sé que después de Santiago y de todo ese dolor que ya quedó atrás soy otra mujer son una mujer más presente amoroso, libre, sin tantos miedos y quiero compartir esto porque sé que muchos pueden estar pasando situaciones similares a las mías la pérdida de un hijo es de las cosas más fuertes de las cosas que creo que nunca  puedes entender aprendes a vivir con ese dolor pero es algo que siempre va a estar ahí y creo que si yo pude hacerlo y hoy puedo decir que estoy mejor en mi estado emocional pues cualquier otra persona también lo puede hacer.

Ya sabes que esos días en los que piensas que no puedes seguir adelante, que te sientes solo, porque yo también viví esa soledad, estoy segura y quiero que sepas que todo eso pasará de verdad créeme pasará y también estoy segura que si tú lo expresas y dices cómo te sientes habrá cerca de ti muchas personas más de lo que te imaginas  listas para abrazarte ayudarte con tu dolor apoyarte y no dejarte solo y si se puede la verdad es que estoy segura de que se puede lograr un cambio en nuestro estado emocional no es sencillo si lo repito porque cualquiera puede decir que es fácil y la verdad es que no, cuando uno está deprimido, cuando uno está muy triste la verdad es que te dicen échale ganas y tú quieres echarle ganas pero de verdad hay días en que no se puede, pero sé que es un trabajo de mucha fortaleza de querer salir adelante para poderlo lograr y con esto también quiero decir que si se puede vivir diferente y todo el dolor pasa que tienes que llenarte de fuerza, amor, gratitud de paz  y ser libre tienes que disfrutar la vida, disfrutar hoy es lo que yo hago y lo digo completamente segura y quiero que confíen en mis palabras porque hoy puedo decir que yo soy muy feliz. Honro cada día a Santiago al terminar mi carrera y quiero ejercerla porque quiero ayudar, quiero que llegue mi mensaje  a muchas personas que puedan estar pasando por la misma situación o una similar y poder ayudar y este mensaje es para que entiendas que hay mucho dolor pero también hay muchas por las cuales vivir, disfrutar hoy vive hoy y siempre has todo en congruencia con tu ser para tener paz eso es muy importante amarte descubrirte  tocar fondo. Es llorar es darte el permiso de sentir tus emociones no importa cuales sean solo tienes que darte el permiso  de sentirlas porque puedes estar muy triste y es válido decir me siento triste y que hago para transformar esa tristeza y después de todo esto te tienes que limpiar tus lágrimas y cansarte de haber llorado tanto que tienes que respirar y decir ya lloré y estoy lista y vuelvas a conectar y ahora una nueva versión de ti siempre para adelante puedes retroceder ser puede pero solo para retomar  con más fuerza y nunca pierdas tu sonrisa de verdad eso es importante hoy yo puedo decir que después de estos  cuatro años el 4 de diciembre de este 2019 mi hijo estaría cumpliendo 4 años y si digo con toda seguridad que soy una mujer diferente cambié 180 grados y puedo también decir que soy más auténtica me siento mucho más en paz, disfruto  más la vida mi familia los momentos.

Estoy tranquila y quiero que todas las personas que me escuchan sientan que no están solas  y que yo siempre estaré dispuesta a escucharlos a ayudarlos y a las mujeres que pasamos este tipo de situaciones tenemos mucha culpa nuestra autoestima no es la mejor y todo eso la verdad no importa porque somos únicas e irrepetibles y que nadie tiene que hacerte sentir menos amate tanto que no tengas que conformarte con nada de lo que te digan que tu estés segura que eres la mejor, que eres buena y que eres  importante, tenemos que re construirnos cada mañana y siempre aportar algo a los demás yo a todo esto le llamo actos de amor.

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