ANÓNIMO

Niña adorada,

Que padre que puedas pasar un día más teniendo las cosas que tienes y sobre todo creciendo como persona y dando lo mejor de ti; hace tiempo empecé a hablar contigo y lo que al principio fue algo normal, poco a poco con cada mensaje y llamada mi alma y mi corazón me pedían conocerte más… Al final, sin querer queriendo conocí a la mujer más impresionante que jamás había conocido, una niña diferente, con muchas cosas buenas que aportarle a los demás. Eres increíble y de verdad siempre te voy a dar las gracias por todo lo que hiciste por mí, porque en cierto modo me salvaste y me diste la oportunidad de conocerte… Después de ti, me di cuenta que por fin podía confiar en alguien, entregarle todo mi corazón y recibir lo mismo, creo que gracias a ti empecé a creer en que pueden existir almas gemelas, no importa dónde ni con quién estés yo siempre te voy a querer.

Creo que desde que nos conocimos supimos lo mucho que nos íbamos a querer y no sabes cómo valoro tu corazón y tu persona. Sé que hemos pasado por momentos difíciles y grandes retos, pero afortunadamente la vida te los pone para hacerte fuerte y sacar tu mejor versión. Es impresionante como tú siempre me has hecho mejor, te doy infinitas gracias por eso… Tengo tantos recuerdos contigo que cada vez que pienso en ti se me salen las lágrimas, no de tristeza si no de felicidad; de que lo que he tenido contigo es lo más valioso del mundo.

Acuérdate siempre que te quiero, que esté donde esté siempre vas a ser la niña de mis sueños, necesito por favor que nunca dejes de brillar y que cumplas todos tus sueños, al hacerlo me vas a hacer el niño más feliz del planeta.

Todavía no llegas a dimensionar lo que vales porque si realmente lo hicieras volarías, y eso es lo que quiero que hagas: vuela alto yo desde aquí abajo te voy a ver siempre con ojos de orgullo.