ANA FUENTES

El país donde vivo actualmente, Jordania es muy joven. México, con sus flamantes doscientos años es un país joven, pero acá nos la ganan con apenas unos setenta añitos como nación moderna. Claro que al igual que México, no es que haya aparecido así de pronto. México antes de ser independiente fue colonia española, y antes hubo los muchos pueblos prehispánicos. Algo similar pasa aquí. Jordania estuvo poblada desde hace muchisísimos años. Hay dólmenes de la edad de piedra, evidencia de pueblos de la edad de bronce, los reinos de Moab, Edom y Amman citados en la biblia son lo que hoy es Jordania. Hubo civilizaciones nabateas como Petra, luego ciudades fundadas por Alejandro Magno, fueron colonia romana y después colonia otomana. Al ser Tierra Santa, pasaron por aquí los cruzados, con los correspondientes cambios de propietario a cada rato y finalmente los otomanos, que después se llamaron turcos se quedaron muchos años. Los turcos como patrones no fueron particularmente amables, si no, basta preguntarles a los griegos y a los armenios, que les fue como en feria. Aquí no fueron especialmente sanguinarios, consideraban estos lares como parajes yermos que solo servían de paso para llegar a los lugares sagrados para el Islam. Tierra Santa, Tierra Prometida…. Al cabo, pura tierra. Con este fin, construyeron una línea de ferrocarril que atraviesa el país de norte a sur, acabando con la mayoría de los bosques y haciendo que creciera el desierto, pues usaron la madera para hacer las vías. Esta línea de tren todavía existe. Ya no se usa para llevar pasajeros a la Mecca, se usa para transportar minerales, que junto con el turismo, es el negocio principal de Jordania. Les faltó visión, en la dichosa tierra había dinero en forma de fosfatos, silicatos y muchísimos otros minerales.

Los turcos tuvieron a bien meterse a la primera guerra mundial como aliados de los alemanes. Al terminar la guerra, los ingleses, que habían quedado con bastante coraje hacia los turcos, ayudaron a los países árabes a rebelarse. Claro que no solo lo hicieron por ardidos, ni por buenas gentes. Esos señores solo hacen las cosas por negocio. Pero vamos por partes. Incitaron y ayudaron al levantamiento árabe y lograron expulsar a los turcos. Entonces procedieron a repartir el pastel, como a ellos les convino y quedándose como “protectores”. Así Jordania quedó como protectorado británico bajo el mando del Rey Abdalá I. Su hermano fue nombrado rey de Siria. Palestina también quedó como protectorado. No fue sino hasta después de la segunda guerra mundial, cuando los ingleses se retiraron y estos países quedaron como reinos independientes. Magnánimamente, los ingleses antes de irse, dieron permiso de que se instaurara Israel en Palestina, sin preguntarles a los palestinos, pero esa es otra historia. Así, nació El Reino Hashemita de Jordania. Eso de Hashemita es porque así se llama la familia del Rey, pobrecito. El Rey Abdalá I fue asesinado en Jerusalén delante de la mezquita de alAqsa por un musulmán que no veía bien que anduviera pactando paz con Israel, o esa es al menos la versión oficial,  y lo sucedió su hijo Talal. De Talal se dice que “padecía de sus facultades mentales”, como dicen en los anuncios de la gente perdida en el canal 5, y por lo tanto duró poco. Lo depuso el parlamento y lo mandaron a un sanatorio a Estambul. A saber si es cierto o solamente no les convenía como Rey. La cosa es que  subió al trono su hijo Hussein. No confundirlo con Sadam Hussein, el dictador Iraquí. Ese señor era malísimo, y es harina de otro costal. El Rey Hussein fue Rey desde los 15 años y contrario a lo que esto pudiera prometer, fue un muy buen Rey. Muy diplomático, supo mantener la paz en esta región donde abundan los conflictos, hacer prosperar a su gente, dar refugio a gente de los conflictos vecinos y hacerse querer por todos.  Dicen que le gustaba disfrazarse de civil y subirse al transporte público y platicar con la gente para ver que necesitaban, qué opinaban de el. Tuvo 4 esposas. No al mismo tiempo. Primero se casó muy joven con una egipcia, Dina, con la que tuvo una hija y se divorció a los dos años de casado. Después se casó con una inglesa, a la que le pusieron aquí Muna, con la que estuvo casado diez años y tuvo 4 hijos. Se divorció. Se casó con otra egipcia de origen palestino, Alia, con la que tuvo dos hijos. Alia murió en un accidente de helicóptero. El aeropuerto de Amman lleva su nombre. Cuando estaban construyendo el aeropuerto, un americano de origen libanés trabajaba en el proyecto. Hussein se enamoró de su hija, arquitecta, Lisa Halaby y la correteó hasta que se casó con ella. Se llamó Noor, Luz.  Con Noor también tuvo cuatro hijos.   Murió ya grande, de cáncer y para consternación de los gringos, lo sucedió su hijo Abdalá II, hijo de Muna, y no un hijo de Noor, como los gringos querían.  Abdalá también es muy buen rey, muy querido por el pueblo. De hecho, a donde vayas hay fotos suyas con diferentes trajes, como la Barbie o la Juanita Pérez. En las oficinas de gobierno lo tienen con uniforme militar de gala, en los restaurantes vestido de sport con la familia ( tiene cuatro hijos, está casado con la Reina Rania, kuwaití),  a veces tienen la foto de Hussein, Abdalá II y el príncipe heredero, en los cuarteles militares lo tienen vestido de camuflaje. La gente quiere a la familia real, les emociona verlos, aun a los hermanos, o sobrinos que a veces mandan a partidos de futbol o a inauguraciones si el rey no puede ir.

Existe además de la monarquía un parlamento. El primer ministro es designado por el rey, pero existen parlamentarios y representantes locales por los que la gente vota. La mayoría del presupuesto del gobierno va hacia el gasto de la familia real, pero la gente no lo resiente, creen que se lo ganan y lo merecen.

Las Reinas son como las esposas de los presidentes, organizan ONGs, fundaciones y hospitales y también, tristemente, como las esposas de los presidentes, tienen sus negocitos, propios y de sus parientes. Nada tan descarado como lo nuestro, total, tiempo tienen, no es cosa de llevarse en seis años todo lo que puedan, pero si llevan sus buenas comisiones. Se dice que Rania tiene muchos negocios con Francia de tal suerte que los aeropuertos están concesionados a grupos franceses, al igual que el puerto de Aqaba, hay cadenas de gasolineras y supermercados franceses con facilidades. Ve tu a saber. Hubo un derrumbe de un cerro en la carretera de Amman a Jerash, que tuvo la carretera en obras durante meses. Se dice que fue por un negocio de los hermanos de Rania, que hicieron excavaciones en el cerro, sin las precauciones ni los permisos de peritaje necesarios. O sea que como dice mi mamá, Juan te llamas, en todos lados el poder acaba por corromper a la gente, a unos más a otros menos.

Hasta acá es famoso nuestro Preciso, por malo, por menso y por corrupto y nuestro pueblo por haberlo elegido. A esta gente les toca que los gobierne alguien que nació para el puesto, pero por lo mismo es alguien preparado, que entiende de la responsabilidad que esto implica y a quién se educa desde chiquitito para que lo haga bien. Nosotros escogemos por miedo o por mensos a gente sin preparación, sin escrúpulos y sin amor o responsabilidad hacia el país, quienes solamente cegados por su ambición usan el poder como instrumento de su egoísmo. Nosotros tenemos algo más de responsabilidad en el asunto y de nada sirve luego estarse quejando. A votar con cuidado y con responsabilidad por un México mejor. Yo ya me registré para el voto extranjero y estoy esperando a que me llegue mi papeleta para votar desde aquí.

Salam!