NATALIA ALBIN

2016 fue el año de Brexit. Escuchamos de la votación sin parar: sobre lo que iba a pasar, lo que significaba para la Unión Europea y el resto del mundo occidental. En 2018, la mayoría de lo que escuchamos es confusión: ¿Sí va a pasar? ¿Cuándo? ¿No ya se habían salido? ¿Va a haber otra votación?  En realidad, Brexit no es tan confuso como parece, lo único que lo hace sentir tan complicado es el hecho de que no hay precedentes y, por lo tanto, realmente no se sabe lo que va a traer en el futuro. No obstante, el proceso no es tan difícil de comprender si vamos paso por paso.

¿Brexit? Qué es y sus antecedentes

Empecemos por lo primero, si no has estado poniendo atención los últimos dos años y no sabes bien a bien qué es Brexit, es básicamente la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) para la cual se llevó a cabo un voto en 2016. Antes que la población votara a favor o en contra de esta decisión, la gran mayoría de las encuestas indicaban que Brexit no sería lo suficientemente popular como para llevarse a cabo. Sin embargo, para la sorpresa de muchos, fue victorioso con un 51.9% de los votos.

Cabe mencionar que Brexit no es un fenómeno aislado; el euroescepticismo dentro de la nación viene creciendo desde hace más de 50 años, y tiene raíz en la Segunda Guerra Mundial cuando parecía ser que Reino Unido estaba solo en contra de la Alemana Nazi. Con el poco apoyo recibido por parte el resto de Europa, nació el sentimiento de que Reino Unido sólo podía ser ayudado por sí mismo. Después de la guerra y cuando Reino Unido entró a la Unión Europea, las dudas sobre la institución venían del partido de izquierda, los Laboristas, quienes decían que la UE era un ambiente tóxico para Reino Unido.

Desde entonces, la tensión sólo creció. Entre 2015 y 2016, el entonces primer ministro de Reino Unido, David Cameron (del partido de derecha, los Conservadores), falló en negociaciones con la UE, las cuales tendrían que haber mejorado la relación. Por esto, prometió un referéndum en el cual se votaría por quedarse o salirse de la institución.

¿Qué sigue? El Artículo 50 y su estipulación

Gran parte de la confusión viene de que se reportó que, al momento de votar por salirse, Reino Unido tenía un tiempo exacto de dos años para realizar todas las negociaciones y dejar de ser parte de la UE. Esto desde el principio no era totalmente verdad, Reino Unido tendría dos años para salirse después de convocar el Artículo 50. Esto es un plan para cualquier país que decida salirse de la UE (se creó como parte del Tratado de Lisboa en 2009. Antes, no había manera formal de salirse de la Unión).

El Artículo 50 señala que cualquier país que se quiera salir debe notificar al Consejo Europeo y se darán dos años de extensión para las negociaciones. Theresa May, la primera ministra de Reino Unido, convocó el Artículo 50 el 29 de marzo de 2017, lo cual significa que la fecha de salida es el 29 de marzo de 2019 – no exactamente dos años después del voto.

¿No tuvieron otra votación el año pasado? Las elecciones de 2017.

Sí. Theresa May adelantó las elecciones generales del país (cuando se elige a los miembros de parlamento y, por lo tanto, al primer ministro) para el 8 de junio de 2017. Esto lo hizo para ganar una mayoría más grande en el parlamento y tener más poder de decisión en cuanto a las negociaciones de Brexit. Esto porque sentía que partidos como el Laborista y el Partido Nacional de Escocia iban a bloquear su estrategia. Realmente, no le salió su idea, ya que el lugar de ganar a más miembros, perdió asientos en parlamento y tuvo que acceder a un gobierno de coalición con el partido de ultra-derecha, el Partido de Unión Democrática de Irlanda del Norte.

¿En qué van las negociaciones? Los principales temas y el periodo de transición.

Los equipos de negociación se ven por una semana una vez al mes. Lo primero que tuvieron que hacer fue tomar los principales temas de negociación. Reino Unido y la UE han acordado en tres temas de ellos: cuánto le debe Reino Unido a la UE (la “cuota de divorcio”), qué va a pasar con la frontera de Irlanda del Norte y el destino de los ciudadanos de Reino Unido viviendo en la UE y viceversa. Los primeros acuerdos en estos temas sucedieron el 8 de diciembre del año pasado.

A partir de esto, también se decidió que se va a dar un “periodo de transición”, el cual será del 29 de marzo de 2019 hasta el 31 de diciembre de 2020. Esto para que los negocios y ciudadanos se acostumbren a las reglas y leyes después de Brexit, además de para afinar los detalles de la nueva relación. Durante este periodo, condiciones como el movimiento libre entre ciudadanos de la UE y Reino Unido seguirán en pie, mientras que Reino Unido podrá hacer sus propios acuerdos comerciales, los cuales entrarán en vigor en 2021.

¿Entonces Brexit sí va a pasar? Los rumores de otra votación.

Por distintas razones, los rumores sobre una segunda votación que podría revocar el resultado de la primera han ido creciendo. En realidad, Theresa May ha dicho varias veces que esto no sucederá, argumentando que sería poco democrático y una muestra de desconfianza si se intenta ir en contra de aquellos que votaron por Brexit. Los líderes del partido Laborista, el principal en la oposición, también han dicho que una segunda votación sería una mala idea.

La forma en la que Brexit podría no suceder sería si los miembros del parlamento votaran en contra al final de las negociaciones, sin embargo, esto sería muy difícil: la Unión Europa tendría que estar de acuerdo con este voto, los miembros del parlamento ya votaron por Brexit anteriormente y, si votan que no, lo más probable es que Brexit sucedería, solo que sin términos de negociación. Además, sería sumamente antidemocrático votar en contra de una decisión de los ciudadanos.