LAURA WEINER

Todos queremos ser amados pero, ¿tú sabes amar?

Aunque no lo creas, ésta es una de las preguntas más relevantes que hay y muy pocas personas se la hacen. Cabe decir, eso sí, que la respuesta nunca es fácil, porque implica revelar el propio ser, desnudarnos emocionalmente y retiramos un sin fin de velos y resistencias que hemos puesto alrededor de ese territorio privado donde residimos con autenticidad.

Hay personas que sin darse cuenta buscan la aprobación de otros para tener un punto de referencia, lo que genera una falsa sensación del Yo. Como esa amiga que va de compras siempre acompañada y continuamente pregunta: ¿Cuál de estas dos prendas te gusta más? Y al final el guardarropa de esta persona le pertenece más a los gustos reales de las amigas que a los de ella.

En esta búsqueda por encontrar el amor a menudo perdemos de vista lo importante que es el amor a una misma y si no sabes amarte a ti, ¿cómo quieres amar a los demás?

Ya lo decía Oscar Wild “Amarse a uno mismo es el inicio de un romance que dura toda la vida”.

Saber amar empieza desde nuestro amor propio. Es mirarte al espejo y reconocer lo maravillosa que eres. Es darte cuenta de quién eres tú y aceptar que todo esto que eres tú es digno de ser amado. ¡Enamórate de ti!

Pero para poder enamorarte de ti necesitas saber quién eres. Conocerte es saber qué te gusta, qué sientes, cómo reaccionas ante las circunstancias o problemas, cuáles son los valores importantes para ti, lo que anhelas, lo que temes, tus dudas y tus pasiones, cuáles son tus sueños y cuáles tus fantasías, lo que te disgusta y lo que amas.  Conocerte es saber quien eres y aceptarte.

Como personas estamos conformadas por diferentes áreas que están en constante interacción y cada una actúa como estimulo para las otras áreas. Estas áreas de Autoconocimiento son únicas.

Ahora, ¿estas lista para enamorarte de ti? y para que inicies esta increíble aventura te invito a que reflexiones en cómo eres y que pongas tu atención en cada una de tus áreas para conseguir conocer más de ti y abrazarte.

5 ÁREAS DE AUTOCONOCIMIENTO

  • Tu área física: Es tu cuerpo, huesos, músculos, órganos internos; así como todos los distintos sistemas y aparatos (respiratorio, circulatorio, digestivo…). Asómbrate y contempla el tesoro de recursos que tiene.

Ahora hazte estas preguntas: ¿escuchas con atención a tu cuerpo? ¿tus hábitos son saludables en tu alimentación? ¿cómo mantienes a tu cuerpo en forma? ¿reconoces el cansancio físico? ¿duermes lo necesario o lo suficiente? ¿qué libertades te das para mirar, oír, tocar, gustar y oler?

Recuerda que existe una relación directa entre el estado físico del cuerpo. Como te sientes – actúas.

  • Tu área intelectual: es tu parte cognitiva que procesa la información que recibes, los pensamientos que tienes y el significado que les asignas.

Hazte las siguientes preguntas: ¿cómo aprendo cosas nuevas? ¿Cómo analizo las situaciones? ¿cómo resuelvo problemas? ¿me doy cuenta de cuándo entiendo y cuándo no? ¿reconozco mis pensamientos negativos? ¿cómo es mi memoria?

  • Tu área de interacción o social: es la forma en que te relacionas con los demás y con el mundo que te rodea.

Hazte las siguientes preguntas: ¿cómo valoras la calidad de las distintas relaciones que tienes? ¿cómo han sido las relaciones que has tenido? ¿porqué te relacionas con el mismo tipo de personas? ¿cómo utilizas tu potencia en tus relaciones? ¿utilizas tu buen humor para que tus relaciones sean mejores? ¿eres capaz de identificar cuál es la problemática en la relaciones que fracasaron? ¿puedes reconocer tus cualidades en tu forma de relacionarte?

  • Tu área espiritual: es el área en donde la persona se encuentra consigo mismo, es tu más profunda intimidad. Aquí se encuentra tu esencia y es donde puedes verte a ti misma, confrontarte, transformarte, dudar, hacerte responsable, equivocarte, aprender, perdonar y amar.
  • Hazte estas preguntas: ¿cuáles son mis valores? ¿mis valores son propios o tradiciones adquiridas? ¿cuál es el sentido de mis proyectos? ¿se lo que quiero para mi? ¿hago lo que me gusta? ¿me siento valiosa? ¿respeto mis decisiones? ¿soy congruente en mi pensar y actuar? ¿cómo me trato? ¿soy mi peor juez?

Cada una de estas áreas te conforman, eres tú y tú ¡vales la pena!.

El amor es uno de los valores más hermosos, te da fuerza para levantarte y seguir tu camino, te impulsa a luchar por lo que quieres con valentía, coraje, convicción y entusiasmo.

El amor te hace dar sin esperar nada a cambio, te da paz y serenidad, te lleva a ser agradecida y a saber perdonar.

Te invito a que inicies esta aventura maravillosa de conocerte a ti misma, enamórate de ti.

Pero acuérdate que, el juez más severo a la hora de criticarte eres tu misma, deja de hacerlo, cambia tu manera de hablarte, haz a un lado los pensamientos negativos, cuida tu cuerpo, no solo con lo que lo alimentas, hablo de lo que te permites oír, ver y sentir, perdónate los errores del pasado y quédate solo con las enseñanzas.

Enamórate de la persona que te mira desde el espejo, eres perfecta tal como estas, vive de tal forma que la pasión por existir sea fuente de inspiración.